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Engaño Quotes

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Engaño Quotes

“Cuando la verdad se impone, no hay mentira que la quiebre. Cuando la mentira trata de imponerse, nada evita que se quiebre.”

“Aunque un político se enamore perdidamente del poder, no debe serle infiel ni a su propia consciencia ni a la consciencia de los demás.”

“Hacer el amor con el poder también engendra dictadores que se disfrazan de demócratas, o demócratas que aspiran a ser dictadores.”

“Hay dos clases de charlatanes: los que engañan a los demás sabiéndolo, y los que se engañan a sí mismos sin saberlo.”

“—¡Oh, mi querida Biondetta! —le dije, aunque forzándome un poco—, tú me bastas, tú colmas todos los deseos de mi corazón… —No, no —replicó vivamente—, Biondetta no debe bastarte: no es ése mi nombre; tú me lo habías dado, me halagaba, lo llevaba con placer; pero debes saber quién soy… Soy el diablo, mi querido Álvaro, soy el diablo… Al pronunciar esta palabra con un tono de dulzura tan encantadora, cerraba más que exactamente el paso a las respuestas que hubiese querido darle. En cuanto pude romper el silencio, le dije: —Deja, mi querida Biondetta, o quienquiera que seas, de pronunciar ese nombre fatal y de recordarme un error del que he abjurado hace mucho tiempo. —No, mi querido Álvaro, no era ningún error; he tenido que hacértelo creer así, querido hombrecito. Era necesario engañarte para que te volvieras, por fin, razonable. Tu especie huye de la verdad: cegarte es la única manera de hacerte feliz. ¡Ah, cuánto lo serás si quieres serlo! Me propongo colmarte de felicidad. Convendrás conmigo en que no soy tan repugnante como me pintan…”

“Se cree a veces que los muertos nos están mirando. Y pensamos, con razón o sin ella, que, si nos miran, lo harán con mucha mayor claridad que antes. ¿Se dará cuenta ahora H. de cuánto espumarajo y oropel había en lo que tanto ella como yo llamábamos «mi amor»? Así sea. Mírame sin piedad, querida. Ni aunque pudiera hacerlo me escondería. No solíamos idealizarnos uno a otro. No teníamos secretos uno para el otro. Conocías de sobra mis rincones más putrefactos. Si ahora descubres algo aún peor, soy capaz de soportarlo. Y tú también. Rebate, explícate, búrlate de mí, perdóname. Porque este es uno de los milagros del amor; que consigue dar a la pareja –pero quizá más aún a la mujer– el poder de penetrar en sus propios engaños, y a pesar de todo no vivir desengañada.”

“Sé que se preguntará cómo demonios sé tanto de usted, pero ¿sabe por qué es? Porque usted no es único. Lleva toda su vida pensando que es especial, que no hay nadie como usted, pero no, no lo es. Incluso su personalidad, moldeada por las gracias y tragedias del mundo, solo es una moneda más con la misma efigie en una gran fortuna. La gente como usted aparece una y otra vez en la historia y se comporta igual, quieran o no. No se puede escapar al destino, no se puede huir de la naturaleza humana. Yo leo la historia, vivo la historia, comprendo y escribo la historia. Sé quién es usted, así que resumamos en que ni ustedes les importamos ni a nosotros nos importan ustedes. No hay más. ¿Le parece bien? ¿Sí? Fenomenal. Se acabó. Fin.”