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Quote by María Gainza

“Quién sabe, quizá te hayas convencido, dada tu progresiva y alarmante tendencia a vivir cada vez con menos, de que no necesitás ni grandes aviones ni obras maestras en tu vida. Cézanne decía: "Lo grandioso acaba por cansar. Hay montañas que, cuando uno está delante, te hacen gritar ¡me cago en Dios! Pero para el día a día con un simple cerro hay de sobra". Tu ciudad es una llanura gris pero cada tanto las nubes se corren y algo emerge en medio de la nada. Hay días de cielo límpido, como hoy, en que lo alcanzás a ver desde tu ventana. Es un cerro pequeño con un nimbo detrás.”

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Work

Optic Nerve

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Author

María Gainza

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“She had matured over the years, growing into a gorgeous blonde with long legs, big blue eyes, and coal-black lashes that stood out against the backdrop of her Irish skin, having a darling face full of freckles. Her cheery disposition made her approachable—for not every girl had mastered the art of emotional disarmament. Lauren had. Miraculously, she was both popular—singled out, destined for success—and down-to-earth, a girl less concerned with her looks and more with the head she carried on her slender shoulders.”

“Fallo cardíaco individual. Tu sueño, el sueño de Welty, el sueño de Vermeer. Tú ves un cuadro, yo veo otro, el libro de arte lo pone a cierta distancia, la mujer que compra la postal en la tienda de regalos del museo ve algo totalmente diferente, y eso por no mencionar a la gente de la que estamos separados por el tiempo: cuatrocientos años antes de que llegáramos nosotros u otros cuatrocientos después de que nos hayamos ido, nunca afectará a nadie del mismo modo y a la gran mayoría jamás les afectará de forma profunda, pero... un cuadro importante fluye con suficiente potencia para abrirse paso hasta la mente y el corazón a través de toda clase de enfoques diferentes, de maneras únicas y muy particulares. «Soy tuyo, tuyo. Me pintaron para ti.»”

“Sigue pintando mucho rato, se aleja de la tavola y vuelve a acercarse. Observa la transición del cuenco a la miel y a los pliegues y arrugas del paño. Sigue su curso entre los objetos, entre la forma en que influyen unos en otros, entre los espacios y las conversaciones que sostienen entre ellos; se reduce al tamaño de un escarabajo para poder pasar por los huecos que quedan entre los melocotones y por los hexágonos contiguos del panal. Palpa las formas correspondientes en el cuadro usando los pinceles como si fueran patas o antenas, buscando el camino en el terreno desconocido de cada objeto, abriéndose paso en lo que hay por debajo de lo que se ve”