Quotessence
Home / Quotes / Quote by Orhan Pamuk

Quote by Orhan Pamuk

“Porque cuando ves esos cuadros tú también quieres verte así, quieres creer que eres una criatura completamente distinta a las demás, sin igual, particular y extraña.”

Quote by Orhan Pamuk

Work

My Name Is Red

In this intricate and atmospheric novel, the reader is transported to the bustling city of Istanbul during the reign of Sultan Süleyman the Magnificent. The story revolves around a group of miniaturists who are commissioned to create a book of the Sultan's life. As they work, they are haunted by a mysterious figure known as the Black Painter, who challenges their beliefs and artistic abilities. The novel delves into the complexities of the Ottoman society, the power of art, and the search for identity amidst religious and cultural tensions. more

Author

Orhan Pamuk
Orhan Pamuk

Orhan Pamuk, born on June 7, 1952, is a renowned Turkish novelist. His works are characterized by their depiction of Turkish society, history, and culture, and have won him a wide audience. Pamuk has received the Nobel Prize in Literature and is considered a leading figure in Turkish literature. more

You May Also Like

“Fallo cardíaco individual. Tu sueño, el sueño de Welty, el sueño de Vermeer. Tú ves un cuadro, yo veo otro, el libro de arte lo pone a cierta distancia, la mujer que compra la postal en la tienda de regalos del museo ve algo totalmente diferente, y eso por no mencionar a la gente de la que estamos separados por el tiempo: cuatrocientos años antes de que llegáramos nosotros u otros cuatrocientos después de que nos hayamos ido, nunca afectará a nadie del mismo modo y a la gran mayoría jamás les afectará de forma profunda, pero... un cuadro importante fluye con suficiente potencia para abrirse paso hasta la mente y el corazón a través de toda clase de enfoques diferentes, de maneras únicas y muy particulares. «Soy tuyo, tuyo. Me pintaron para ti.»”

“Sigue pintando mucho rato, se aleja de la tavola y vuelve a acercarse. Observa la transición del cuenco a la miel y a los pliegues y arrugas del paño. Sigue su curso entre los objetos, entre la forma en que influyen unos en otros, entre los espacios y las conversaciones que sostienen entre ellos; se reduce al tamaño de un escarabajo para poder pasar por los huecos que quedan entre los melocotones y por los hexágonos contiguos del panal. Palpa las formas correspondientes en el cuadro usando los pinceles como si fueran patas o antenas, buscando el camino en el terreno desconocido de cada objeto, abriéndose paso en lo que hay por debajo de lo que se ve”

“Acredita que nenhum mestre veneziano possui esta poesia, esta fé, esta tua sensibilidade, nem a pureza e o brilho da tua pintura. Mas os quadros deles são muito mais persuasivos, aproximam-se mais da verdadeira vida. Em vez de pintarem como se estivessem no alto de um minarete, de uma altura suficiente que os faça desdenhar aquilo que os ocidentais chamam perspectiva, eles põem-se, pelo contrário, ao nível da rua, ou no interior do quarto de um príncipe, para pintarem a cama, a colcha, o escritório, o espelho, o seu leopardo, a sua filha, as suas moedas de ouro. Eles põem lá tudo, como sabes. Aliás, nem tudo o que eles fazem me seduz. Indispõem-me e acho mesquinha, sobretudo, aquela maneira de quererem a todo o custo representar o mundo tal como parece. Mas há tanta sedução no resultado que eles obtêm com esse método! Porque eles pintam o que vêem, o que o seu olho vê, exactamente como visão o recebe, enquanto nós pintamos o que contemplamos.”

“No pensaste jamás que ese espejo eran mis ojos, que esa puerta que el viento abate era mi corazón, latiendo, puesto al desnudo por la habilidad de un cirujano que llega en la noche a ejercitar su destreza en la carroña ansiosa de nuestros cuerpos, un corazón que late ante un espejo, imagen de una puerta que golpea contra el quicio mientras afuera, más allá de sí misma, la lluvia incesante golpea en la noche contra la ventana como tratando de impedir que tu última mirada escape, para que nuestro sueño no huya de nosotros, y se quede, para siempre, fijo en la actitud de esos personajes representados en el cuadro: un cuadro que por la ebriedad de nuestro deseo creímos que era real y que sólo ahora sabemos que no era un cuadro, sino un espejo en cuya superficie nos estamos viendo morir.”