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Quote by Soren Kierkegaard

“The more he needs God, the more deeply he comprehends he is in need of God, and then the more he in his need presses forward to God, the more perfect he is... To need God is nothing to be ashamed of but is perfection itself.”

Quote by Soren Kierkegaard

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Soren Kierkegaard
Soren Kierkegaard

Søren Kierkegaard was a 19th-century Danish philosopher known for his existentialist philosophy and profound explorations of religious, ethical, and aesthetic issues. His ideas have had a profound impact on subsequent philosophers and literature. more

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“Social media has its benefits and drawbacks. It is useful for research, has an educational value as a medium for learning about current events and of course, as a platform for conversation and opposing arguments with others. What's not debatable however, is that it can be addictive and extremely dangerous for youth (and some adults) who do not use it sparingly and who do not exercise restraint or precaution when sharing content that is not suitable or appropriate for an open forum.”

“Dios no es apresurado a lo largo de esta corriente de tiempo que es el universo del mismo modo que un autor no es apresurado a lo largo del tiempo imaginario de su propia novela. Tiene una atención infinita para prodigar entre todos nosotros. No tiene que tratar con nosotros en masa. Estás tan solo con Él como si fueras el único ser que hubiera creado. Cuando Cristo murió, murió por ti individualmente como si hubieras sido el único hombre del mundo.”

“Dentro de las mentalidades más retorcidas que yo he conocido moviéndose en el legalismo o puritanismo religioso, llegué a encontrarme con las afirmaciones de alguien muy tradicionalista [...] que aseguraba que el renacentista David, la archiconocida obra maestra de Miguel Ángel Bounarroti que se alza gigantesco y completamente desnudo en la Galería de la Academia de Florencia, imita el clasicismo grecorromano que antaño se consintió desde la propia Iglesia Católica porque en aquellas fechas, la masonería ya comenzaba a infiltrarse entre los recovecos eclesiásticos para contaminar la moral cristiana. Dicho de otra manera: el comentario de esta persona insinuaba que cualquier clase de desnudez humana que no fuese sacada textualmente de la Biblia, por muy elegante que fuese, era una suciedad inspirada por la corrupción del Diablo [...]. Tampoco era infrecuente chocarse con esa rigidez mental en torno al arte dentro del universo protestante: en Escocia, país que visité muy poco antes de redactar estas líneas, el tremendo peso de la moral puritana fue ostentado por la consolidación de la Iglesia Presbiteriana como religión mayoritaria de esta nación. En contraposición al catolicismo del Renacimiento, el cual no dejó de efectuar una magnífica labor de recuperación y promoción del arte clásico a través de un método bastante sincrético, el presbiterianismo escocés encabezó la censura de los desnudos artísticos por calificarlos como una perversión de la pureza espiritual. En un caso muy popular de Edimburgo, ubicado en lo que ahora se conoce como el sector de su Ciudad Nueva, durante muchos años se ocultó de la vista pública una famosa fuente con esculturas de diosas y ninfas griegas sin ropa o enseñando los pechos, la cual en nuestros días se sitúa justo enfrente de un templo presbiteriano. En su época, se consideraba que esta obra era pornográfica y corruptora de las almas que se cruzaban con semejante pieza nada más salir del culto dominical, mandando al traste la instrucción cristiana que se había proclamado minutos antes.”

“Pasamos a una nueva porfía de la Biblia para las mujeres: sus atuendos. Me he topado de todo, revisando a cada denominación cristiana. Las hay que obligan a las mujeres a maquillarse, a usar joyas y a ponerse faldas o vestidos por debajo de la rodilla para mostrarse decentes en su congregación. O al revés: las que consideran que el maquillaje y la joyería son indecentes de cara al público. La discusión alcanza el punto de que ciertas ramas cristianas tachan de pecado a la depilación o a bañarse con bikini en verano por ir llamando la atención con lascivia. Este caos es tan confuso, que a menudo no puedo evitar soltar unas cuantas carcajadas. [...]. No hay nada de malo en pintarse con maquillaje o en disponer de joyas. Tampoco en su carencia. Quien quiera depilarse el vello corporal por estética, adelante. Nuestra responsabilidad en cualquiera de las alternativas, es que no nos devore el narcisismo por el aspecto físico. Es innegable la necesidad de conservar una apariencia adecuada, sin ser excesivamente recargada o descuidada (la higiene es uno de sus factores, porque influye en la salud). Pero cuando echamos más peso sobre el cuerpo y menos en el alma, surgen las termitas que corroen la estructura de nuestra fe, como los ligeros prejuicios (Mateo 7:1-5, 23:27-28, Marcos 7:1-9). [...]. La apariencia externa es el fruto de lo que abunda en el corazón, no a la inversa. Si el corazón y la mente están bien educados por un cristianismo transparente, la nitidez de la apariencia se cosechará como muestra (Mateo 15:10-20). Una mujer cristiana poniéndose un bikini para ir a la playa, no es lo que provoca que los hombres enciendan su fogosidad al mirarla. Una mujer cristiana no es una satánica poseída solo por vestirse con chupas de cuero, como Olivia Newton-John en 'Grease' (y ella fue una de las mayores devotas católicas de Hollywood). Los pecados, como el machismo de quienes afirman los ejemplos anteriores, nacen de la perversión personal de un individuo. Habrán muchos más condenados por Dios entre los que pregonan la superficialidad de que colocarte una estampita como foto de perfil en las redes sociales, te exime de ser un pecador a escondidas en otras áreas. Si el rey David pudo contener su lujuria ante la enfermera bien parecida que lo cuidó en su vejez, los demás hombres también pueden asumir el control sobre sus deseos (1ª Samuel 16:7, Salmos 51:17, 2ª Timoteo 2:14-16).”