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Quote by Elizabeth Forsythe Hailey

“Es irracional creer —e incluso querer, sin duda— que se puedan tener todas las experiencias de la vida con la misma persona. Somos mucho más complicados y muy capaces de ser leales de por vida a muchas personas distintas de cualquier edad y sexo. ¿Por qué se empeña la sociedad en restringir al hombre y a la mujer a una sola relación de esa clase para siempre? Espero no romper jamás una promesa que haya hecho, pero si en este momento estuviera libre y sin compromiso, nunca volvería a prometer dedicación exclusiva a nadie.”

Quote by Elizabeth Forsythe Hailey

Work

A Woman of Independent Means

This book delves into the personal journey of a protagonist who navigates through various life stages with a strong sense of self-reliance and determination. more

Author

Elizabeth Forsythe Hailey
Elizabeth Forsythe Hailey

Elizabeth Forsythe Hailey, born on August 31, 1938, is an accomplished American journalist. Her career began at The New York Times, and she later became a freelance writer for several prominent media outlets. Hailey is known for her in-depth reporting on business and professional women. more

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“Así que estaban los Kerner, llenos de odio, entrelazados en secreto por el espasmo sexual, y estaban mis padres, que se llamaba el uno al otro pero cuyo lecho campaba castamente en campo abierto. Abajo la casa un desastre, el marido estaba exiliado en el salón, a las posar una soñadora medio lunática; arriba todo estaba como una patena el marido en el centro de todo y la esposa, vehemente y obstinada.”

“Después de tanto tiempo juntos, ambos tenemos la cabeza atiborrada de esas advertencias menores, esas pistas útiles sobre la otra persona: lo que le gusta y lo que le disgusta, sus preferencias y sus tabúes. No te pongas detrás de mí cuando estoy leyendo. No uses mis cuchillos de cocina. No desordenes. Cada cual cree que el otro debería respetar esa serie frecuentemente repetida de instrucciones de uso, pero el caso es que se anulan las unas a las otras: si Tig debe respetar mi necesidad de remolonear sin pensar en nada, libre de malas noticias, antes de la primera taza de café ¿no debería yo respetar su necesidad de escupir catástrofes para librarse cuanto antes de ellas? -Oh, lo siento- dice, y me dirige una mirada de reproche. ¿Por qué tengo que decepcionarlo de ese modo? ¿No sé acaso que si no puede contarme las malas noticias de inmediato, alguna glándula biliar o alguna úlcera de las malas noticias estallará en su interior y le producirá una peritonitis del alma? Entonces quien lo sentirá seré yo. Tiene razón, debería sentirlo. No me queda nadie más cuyo pensamiento pueda leer.”