Quotessence
Home / Quotes / Quote by Salman Rushdie

Quote by Salman Rushdie

Work

The Satanic Verses

The Satanic Verses is a complex and controversial novel that delves into the lives of various characters, including a man accused of assassinating the Prophet Muhammad. The story intertwines their personal narratives with broader discussions about religious beliefs, cultural misunderstandings, and the nature of truth. The novel is known for its exploration of the line between reality and imagination, and its portrayal of the complexities of human relationships and the impact of religious fervor on individual lives. more

Author

Salman Rushdie
Salman Rushdie

Salman Rushdie (born June 19, 1947) is a British-Indian novelist and essayist. Known for his magical realism style, his novel Midnight's Children won the Booker Prize in 1981. His works often explore themes of cultural conflict, religion, and politics. In 1988, his novel The Satanic Verses sparked global controversy, leading to a fatwa issued by Iran's Ayatollah Khomeini calling for his assassination. Rushdie spent years in hiding under police protection. He remains a prominent voice in contemporary English literature, celebrated for his literary innovation and defense of free expression. more

You May Also Like

“Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillos en nuestro interior, no los podemos encender solos, necesitamos, como en el experimento, oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos. Por un momento nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción. Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo poco a poco conforme pase el tiempo, hasta que venga una nueva explosión a reavivarlo. Cada persona tiene que descubrir cuáles son sus detonadores para poder vivir, pues la combustión que se produce al encenderse uno de ellos es lo que nutre de energía el alma. En otras palabras, esta combustión es su alimento. Si uno no descubre a tiempo cuáles son sus propios detonadores, la caja de cerillos se humedece y ya nunca podremos encender un solo fósforo. Claro que también hay que poner mucho cuidado en ir encendiendo los cerillos uno a uno. Porque si por una emoción muy fuerte se llegan a encender todos de un solo golpe producen un resplandor tan fuerte que ilumina más allá de lo que podemos ver normalmente y entonces ante nuestros ojos aparece un túnel esplendoroso que nos muestra el camino que olvidamos al momento de nacer y que nos llama a reencontrar nuestro perdido origen divino. El alma desea reintegrarse al lugar de donde proviene, dejando al cuerpo inerte...”