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Quote by Mark Twain

“También estaba descontento por otra cosa: yo traté una vez más de convencerlo de que dejase de ir a las Cataratas. Eso fue porque el fuego me había revelado una pasión nueva, totalmente nueva, y claramente distinta del amor, de la pena y de esas otras que ya había descubierto: el miedo. ¡Es horrible! Ojalá nunca la hubiese descubierto. Me da malos momentos, arruina mi felicidad, me hace estremecer y temblar y sobresaltarme. Pero no pude persuadirlo, porque él no ha descubierto el miedo aún, y por eso no puede comprenderme.”

Quote by Mark Twain

Work

The Diaries of Adam and Eve

This book presents a humorous and imaginative narrative through the diaries of Adam and Eve, exploring their early days in the Garden of Eden and their subsequent expulsion. more

Author

Mark Twain
Mark Twain

Mark Twain, born Samuel Langhorne Clemens, was a renowned American author and humorist in the 19th century. His works are characterized by humor, satire, and profound social insight, with notable novels such as 'The Adventures of Tom Sawyer' and 'The Adventures of Huckleberry Finn'. more

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“—¿Somos siempre dueños de no contrariar? Soy mujer por propia elección, Álvaro, pero mujer al fin, expuesta a sentir todo género de impresiones; no soy de mármol. He escogido entre las zonas la materia elemental que compone mi cuerpo: es muy susceptible; si no lo fuese, carecería de sensibilidad, no me harías sentir nada y me volvería insípida para ti. Perdóname por haber corrido el riesgo de tomar todas las imperfecciones de mi sexo para reunir, si podía, todas sus gracias; pero la locura ya está hecha y, constituida como lo estoy ahora, mis sensaciones son de una vivacidad a la que nada se acerca: mi imaginación es un volcán. Tengo, en una palabra, pasiones de una violencia tal que debería asustarte, si no fueses el objeto de la más arrebatada de todas y si no conociésemos mejor los principios y efectos de esos impulsos naturales de lo que se los conoce en Salamanca. Allí les dan nombres odiosos; hablan, por lo menos, de reprimirlos. ¡Reprimir una llama celeste, resorte único mediante el cual el alma y el cuerpo pueden actuar recíprocamente uno sobre otro y forzarse a colaborar en el mantenimiento necesario de su unión! ¡Es una completa idiotez, mi querido Álvaro! Debemos controlar esos impulsos, pero de cuando en cuando debemos ceder ante ellos; si los contrariamos, si los sublevamos, escapan todos a la vez y la razón no sabe ya dónde sentarse para gobernar. Cuida de mí en estos momentos, Álvaro; no tengo más que seis meses, estoy entusiasmada con todo lo que siento; piensa que una de tus negativas, una palabra que me digas desconsideradamente, indignan al amor, rebelan al orgullo, despiertan el desprecio, la desconfianza, el temor.”