“Supongo que ésos son los recuerdos que se le meten a uno en los recovecos del corazón, y echan cría y se nutren de su propio néctar, y nos marcan para toda la vida. Por lo menos así ocurrió conmigo.”
Source: Esperándolo a Tito y otros cuentos de fútbol
“Y queda en mí el mandato inexorable que dictan las fidelidades eternas. Cuando Independiente gana un campeonato —al fin y al cabo, Dios y sus milagros evidentemente existen— lo primero que hago, en la cancha o en mi casa, es levantar los brazos y los ojos hacia el cielo, abrazándolo a mi viejo a través de todos los rigores del destino, y por encima de todas las traiciones de la muerte.”
Source: Esperándolo a Tito y otros cuentos de fútbol
“Todavía me acuerdo de ese número once de cuero blanco, cosido en la camiseta como el de Bertoni. Pero ahora también veo, cuando me fijo con suficiente atención, que mi viejo también lleva lo suyo. Lo tiene ahí, en la espalda, justo a la altura del nacimiento de las alas: un diez de cuero blanco, igualito igualito al de Bochini.”
Source: Esperándolo a Tito y otros cuentos de fútbol
“Acabo de entender que el fútbol no es ni más ni menos que eso. Eso que me dio mi viejo, y que yo le paso a mi hijo. Ese amor gratuito, esa esperanza desbocada. Ese dolor, esa rabia, esa fe rotunda en que, alguna vez, habrá revancha”
Source: Las llaves del reino
“Suerte, casualidad, inteligencia, buenas decisiones. O todo lo contrario. Y el resto de nuestra vida de un lado o del otro. A veces el fútbol se parece tanto a la vida que da miedo.”
Source: Las llaves del reino
“El año que viene, el hijo volverá a ilusionarse en cuanto ganen dos partidos seguidos. Y el padre volverá a ilusionarse con la alegría de él, con su indómita e infundada esperanza. Que vivir no es otra cosa que eso: esperanzarse al pedo. Y envejecer, piensa el padre mientras sigue rascando la espalda de ese hijo dormido, se puede envejecer de dos modos: perdiendo las esperanzas, o cambiando unas esperanzas por otras.
Y mientras se aleja sin hacer ruido, y vuelve a su propia cama, y su mujer se acomoda un poco para hacerle sitio, el padre piensa qué lindo que es el fútbol, que siempre, pero siempre, te sigue enseñando cosas.”
Source: Las llaves del reino
“—A veces no sé si sos un genio que tiene larguísimas lagunas de pelotudez o un pelotudo que tiene mínimos chispazos de genio.”
Source: Papeles en el viento
“A la vuelta de unos años el Estadio seguiria rugiendo como hoy, pero nadie, ni protagonistas ni espectadores, serian los mismos; gota a gota, aquel gigantesco charco humano se habría ido mudando sin que nadie lo advirtiese. Si, una vida era bien poco y había que velar la macabra previsión de su desenlace.”
Source: Aún es de día
“Success is not a food to be consumed by all, but for those who can pay the price, bear the risk, and dare the unbearable challenges; those who dare to surmount staring obstacles.”
“Los intelectuales de Occidente son todos aficionados a la silla. Por eso la mayoría de ustedes son tan repulsivamente malsanos.”
Source: Island