Quotessence
Home / Quotes / Quote by Félix de Azúa

Quote by Félix de Azúa

“Los artistas tienen el cerebro inflamado de fantasías y por eso se les hace difícil adoptar el proceder del común. Pero si no lo tuvieran poseído por sus ficciones, no podrían luego construir esas complejas armaduras oníricas que exigen años de trabajo. El artista es su primera ficción. Así que ningún artista sabe quién es en realidad o qué desusado ciudadano ven en él sus vecinos.”

Quote by Félix de Azúa

Author

Félix de Azúa

Browse famous quotes and profile details for Félix de Azúa. more

You May Also Like

“Quién sabe, quizá te hayas convencido, dada tu progresiva y alarmante tendencia a vivir cada vez con menos, de que no necesitás ni grandes aviones ni obras maestras en tu vida. Cézanne decía: "Lo grandioso acaba por cansar. Hay montañas que, cuando uno está delante, te hacen gritar ¡me cago en Dios! Pero para el día a día con un simple cerro hay de sobra". Tu ciudad es una llanura gris pero cada tanto las nubes se corren y algo emerge en medio de la nada. Hay días de cielo límpido, como hoy, en que lo alcanzás a ver desde tu ventana. Es un cerro pequeño con un nimbo detrás.”

“She had matured over the years, growing into a gorgeous blonde with long legs, big blue eyes, and coal-black lashes that stood out against the backdrop of her Irish skin, having a darling face full of freckles. Her cheery disposition made her approachable—for not every girl had mastered the art of emotional disarmament. Lauren had. Miraculously, she was both popular—singled out, destined for success—and down-to-earth, a girl less concerned with her looks and more with the head she carried on her slender shoulders.”

“Fallo cardíaco individual. Tu sueño, el sueño de Welty, el sueño de Vermeer. Tú ves un cuadro, yo veo otro, el libro de arte lo pone a cierta distancia, la mujer que compra la postal en la tienda de regalos del museo ve algo totalmente diferente, y eso por no mencionar a la gente de la que estamos separados por el tiempo: cuatrocientos años antes de que llegáramos nosotros u otros cuatrocientos después de que nos hayamos ido, nunca afectará a nadie del mismo modo y a la gran mayoría jamás les afectará de forma profunda, pero... un cuadro importante fluye con suficiente potencia para abrirse paso hasta la mente y el corazón a través de toda clase de enfoques diferentes, de maneras únicas y muy particulares. «Soy tuyo, tuyo. Me pintaron para ti.»”