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Quote by Ai Yazawa

“—Qué calentito. ¿Dónde has estado? —Trabajando. —No sabía que trabajaras. —Bueno, cada día en un sitio distinto. —Vaya... No lo sabía. —Hoy estuve vendiendo tartas frente a la estación, vestido de Papá Noel. —Papá Noel... ¿Eh? ¡¿Papá Noel?! ¡¿TÚ?! ¡JA, JA, JA! Para mí, tú eres el único Papá Noel.”

Quote by Ai Yazawa

Work

天使なんかじゃない 1 [Tenshi Nanka ja Nai 1]

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Author

Ai Yazawa
Ai Yazawa

Ai Yazawa is a renowned Japanese manga artist, born on March 7, 1967. Known for his unique art style and profound character development, his works include 'NANA' and '20th Century Boys'. more

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“Leukos: blanco. De ella deriva la palabra «luz». Aima: sangre. De ella deriva la palabra «hematoma» (grumo de sangre). De la unión de esas dos palabras espantosas se obtiene otra todavía más terrible: leucemia. Así se denomina el tumor de la sangre. Un nombre que procede del griego (todos los nombres de las enfermedades provienen del griego...) y significa «sangre blanca». Ya sabía yo que el blanco era un petardo. ¿Cómo puede ser la sangre blanca? La sangre es roja y punto. Las lágrimas son saladas y punto.”

“—¿Qué tal? —le pregunto. —Más o menos, ¿y tú? —Mal, no me han dejado donar sangre para Beatrice. —¿Y eso? —Si eres menor de edad necesitas una autorización. —Me parece normal, puede ser peligroso... —¡Cuando hay amor todo es posible! ¡No hace falta ninguna autorización! —Claro... —responde Silvia, y permanece callada. —¿Qué pasa? Hoy me pareces rara... Repite mecánicamente mi penúltima frase, como si no me estuviera oyendo: —Cuando hay amor todo es posible...”

“¿Por qué Roma, Alejandría y Bizancio fueron quemados por sus conquistadores? [...] Esta es la respuesta. Incinerar los sueños. Quemar los sueños es el secreto para abatir definitivamente a nuetros enemigos, de modo que ya no tengan fuerzas para levantarse y continuar. Para que no sueñen con las cosas hermosas de su ciudad, con las vidas ajenas; para que no sueñen con los relatos de los demás, tan llenos de libertad y de amor. Para que no sueñen con nada. Si a la gente no le permites soñar, la esclavizas. Y yo, como saqueador de ciudades, solo necesito esclavos para reinar tranquilo y sin que me molesten.”

“—Después le regalé una estrella. —¿Qué hiciste qué? —Que le regalé una estrella, la más luminosa en aquella noche sin luna: Sirio, la única estrella que puede verse desde cualquier lugar habitado e la Tierra y capaz, en una noche sin luna, de proyectar las sombras de los cuerpos. Nos prometimos que la miraríamos todas las noches, allí donde estuviéramos, y que pensaríamos el uno del otro.”

“En mi interior hay alguien que solo está esperando eso, alguien que quiere salir, pero que permanece agazapado, se defiende y tiene miedo de mostrarse como es, pues si sale expondría al otro de pelo desgreñado y mirada de listo, y lo expondría con bastante agua y sal en forma de lágrimas. Así que sigo mirando al suelo, por miedo a que aquel salga como la pasta de dientes, más de la cuenta y de golpe y porrazo.”

“—Ella ahora está pálida. Ha perdido su pelo rojo, el pelo por el que me enamoré. Y yo ni siquiera me atreví a hablar, a ayudarla, a preguntarle cómo estaba. La vi así y huí. Huí como un cobarde. Estaba convencido de amarla, estaba convencido de que llegaría hasta el fin del mundo como ella, estaba dispuesto a hacer cualquier cosa, hasta doné mi sangre, y luego, cuando la veo delante, huyo. Huyo como un cobarde. No la amo. Quien huye no ama de verdad. Estaba muy pequeña, indefensa, pálida, y yo huí. Doy asco.”