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Quote by Tom Connellan

“Pero, al mismo tiempo, cuando cada persona se siente al mando, aun a escala local o temporal, esa persona toma en serio su responsabilidad. Esa persona es "dueña" de su trabajo, o de una parte del parque o de la situación. Y eso la hace preocuparse y tomar en serio el bienestar del invitado. Así es exactamente como se sienten los integrantes del reparto.”

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Work

Inside the Magic Kingdom

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Author

Tom Connellan

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“Mi experiencia personal ha sido en el sentido de que las empresas que desarrollan a su personal desarrollan más utilidades. (...) Vender y recoger boletos requiere un curso de dos semanas. (...) El integrante del reparto con quien hablé estaba antes en Relaciones con los Invitados. El curso para trabajar en ese departamento también dura dos semanas. Pero aquí está el truco. Dijo que el examen para ese curso de dos semanas dura de cuatro a seis horas, y que es más difícil que los exámenes de derecho constitucional que sustentó en la universidad. ¡Y vaya que es difícil! Hay más capacitación para los integrantes del reparto con más experiencia. Durante la Semana de Expansión Profesional, es posible tomar un curso llamado Carreras Futuras, que habla de las nuevas oportunidades que se abrirán en Disney World y cómo prepararse para ellas.”

“Se detuvo a medio camino para mirar atrás. De pie y temblando en el agua y no de frío porque no hacía ninguno. No le hables. No la llames. Cuando se acercó, él le tendió la mano y ella la tomó. Era tan pálida en el lago que parecía estar ardiendo. Como una luz fosforescente en un bosque tenebroso. Que ardía sin llama. Como la luna que ardía sin llama. Sus cabellos negros flotaban en el agua alrededor, caían y flotaban en el agua. Ella le rodeó el cuello con su otro brazo y miró hacia la luna en el oeste no le hables no la llames y entonces volvió su rostro hacia él. Más dulce por el hurto de tiempo y carne, más dulce por la traición. Grullas que anidaban y se sostenían sobre una pata entre las cañas de la orilla sur habían sacado sus esbeltos picos de debajo de las alas para vigilar. ¿Me quieres?, preguntó ella. Sí, dijo él. Pronunció su nombre. Dios mío, sí, dijo.”