Quotessence
Home / Quotes / Quote by Rebecca Walker

Quote by Rebecca Walker

Work

Well-Read Black Girl: Finding Our Stories, Discovering Ourselves

Browse quotes and source details for this work. more

Author

Rebecca Walker
Rebecca Walker

Rebecca Walker is an American writer born on November 17, 1969. Known for her profound insights into issues of gender, race, and identity, she is the author of 'Black, White and Jewish: Autobiography of a Shifting Self'. Her work delves into multicultural identity and has had a significant impact on contemporary society. more

You May Also Like

“Que significa fidelidade, que é que podemos esperar da pessoa que amamos? (…) A fidelidade não será um egoísmo terrível, egoísmo e vaidade, como a maior parte das coisas e pretensões humanas na vida? Quando exigimos fidelidade, queremos que a outra pessoa seja feliz? E se a outra pessoa não é feliz na prisão subtil da fidelidade, amamos essa pessoa de quem exigimos fidelidade? E se não amamos o outro de modo a fazê-lo feliz, temos o direito de exigir algo, fidelidade ou sacrifício?”

“Cuesta, incluso, no sentir miedo cuando echas la vista atrás y revisas algunas de las situaciones vividas. Me he encontrado diciéndome a mí misma «lo que pudo pasarte aquí», «cómo pudiste quedarte sola con esos tipos en estas circunstancias» o «qué suerte tuve esa vez de que no sucediera nada». Es como si hubiéramos puesto una lupa que hace ver pero que también quema.”

“Algunos días me veo todavía hoy eligiendo la ropa en función de lo que haré durante la jornada, de dónde estaré, de a qué horas y de cómo volveré a casa, de si me siento más o menos fuerte para soportar las miradas o los comentarios o las licencias que cualquier hombre pueda tomarse sobre mí y sobre mi cuerpo. Quizá me vea bien con mi minifalda azul pero no esté de ánimo para ir por la calle y esquivar lo que sea que venga, o para que en una reunión alguien considere que puede detenerse un minuto y medio a mirar mis piernas.”

“Hay naturalezas puramente contemplativas, impropias totalmente para la acción, que, sin embargo, merced a un impulso misterioso y desconocido, actúan en ocasiones con rapidez de que se hubieran creído incapaces. El que, temeroso de que el portero le dé una noticia triste, se pasa una hora rondando su puerta sin atreverse a volver a casa; el que conserva quince días una carta sin abrirla o no se resigna hasta pasados seis meses a dar un paso necesario desde un año antes, llegan a sentirse alguna vez precipitados bruscamente a la acción por una fuerza irresistible, como la flecha de un arco. El moralista y el médico, que pretenden saberlo todo, no pueden explicarse de dónde les viene a las almas perezosas y voluptuosas tan súbita y loca energía, y cómo, incapaces de llevar a término lo más sencillo y necesario, hallan en determinado momento un valor de lujo para ejecutar los actos más absurdos y aun los más peligrosos. Un amigo mío, el más inofensivo soñador que haya existido jamás, prendió una vez fuego a un bosque, para ver, según decía, si el fuego se propagaba con tanta facilidad como suele afirmarse. Diez veces seguidas fracasó el experimento; pero a la undécima hubo de salir demasiado bien. Otro encenderá un cigarro junto a un barril de pólvora, para ver, para saber, para tentar al destino, para forzarse a una prueba de energía, para dárselas de jugador, para conocer los placeres de la ansiedad, por nada, por capricho, por falta de quehacer. Es una especie de energía que mana del aburrimiento y de la divagación; y aquéllos en quien tan francamente se manifiesta suelen ser, como dije, las criaturas más indolentes, las más soñadoras.”