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Quote by Beatriz Preciado

“En la España franquista, la Ley de Vagos y Maleantes de 1954 incluye por primera vez a homosexuales y desviados sexuales. El comandante Antonio Vallejo-Nájera, jefe de los servicios médicos militares, y Juan José López Ibor llevan a cabo sucesivas investigaciones con el fin de examinar las raíces psicofísicas del marxismo (para descubrir el famoso «gen rojo»), la homosexualidad y la intersexualidad, preconizando, a pesar de la escasa tecnificación de las instituciones médicas durante el franquismo, la lobotomía, las terapias de modificación de conducta, el tratamiento mediante electroconvulsiones y la castración terapéutica con fines eugenésicos.”

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Beatriz Preciado

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“After years of selfish lovers, my preference for pleasuring as opposed to being pleasured had unsettled her at first but as brief fumbles had turned into stolen weekends, her confidence and trust in me had grown to the point where she was now totally relaxed and at ease with me. There was nothing, not a single thing I couldn’t do for or to her if I so wished it. We didn’t even have a safe word because we didn’t need one. We just knew.”

“[Über das Paradies:] Die fünf Bücher Mose, die Genesis und der Koran beschäftigen sich eingehend mit dieser hysterischen Geographie. Die muslimische Variante ist jedoch am gelungensten und lohnt wirklich die Lektüre: Bäche, Gärten, Flüsse, Quellen, Blumenbeete, jede Menge Früchte und wunderbare Getränke, großäugige Houris, allzeit jungfräulich, liebenswürdige junge Menschen, Betten im Überfluß, prächtige Kleider, wunderbare Stoffe, außergewöhnlicher Schmuck, Gold, Perlen, Parfums, kostbares Geschirr ... es fehlt nichts in diesem Werbeprospekt des ontologischen Fremdenverkehrsamtes.”

“No encontraba belleza ni paz en sus árboles fuertes y altivos, que parecían hallarse allí desde el principio de los tiempos sin que nada ni nadie fuera capaz de arrancarlos de allí jamás. El cielo se le antojaba apagado y muy lejano. El río gélido e impertinente. El viento y la brisa eran molestos y apabullantes. Se sentía muy lejos de todo allí. De todo menos de lo que realmente quería dejar atrás.”

“...odio ambas cosas, Julio. A los maricas y al padre de Lorenzo. [] —¿Por qué tienes que odiar tanto? —no pude evitar preguntar. —Porque mi hijo tiene algo de mí que yo estoy condenada a perder. Belleza. Los hombres saben envejecer. Y él debería repetirme en otra mujer. No puedo aceptar que rompa el molde conmigo. —¿Puedes ser así de egoísta? —pregunté. —El egoísmo es lo único que me queda en el mundo.”