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Quote by Orson Scott Card

“—No me digas «No, Ender». He tardado mucho tiempo en darme cuenta de ello, pero créeme, me odiaba, me odio. Y todo se reduce a esto: en el momento en el que entiendo a mi enemigo, en el momento en el que le entiendo lo suficientemente bien como para derrotarle, entonces, en ese preciso instante, también le quiero. Creo que es imposible entender realmente a alguien, saber lo que quiere, saber lo que cree, y no amarle como se ama a sí mismo. Y entonces, en ese preciso momento, cuando le quiero... —Le vences. —No, no lo entiendes. Le destruyo. Hasta que le resulta imposible volver a hacerme daño. Lo trituro más y más hasta que no existe.”

Quote by Orson Scott Card

Author

Orson Scott Card
Orson Scott Card

Orson Scott Card, born on August 24, 1951, is a renowned science fiction novelist from the United States. His works are known for their profound philosophical insights and rich imagination, with 'Ender's Game' series being particularly famous and influential in the science fiction genre. more

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“—Qué calentito. ¿Dónde has estado? —Trabajando. —No sabía que trabajaras. —Bueno, cada día en un sitio distinto. —Vaya... No lo sabía. —Hoy estuve vendiendo tartas frente a la estación, vestido de Papá Noel. —Papá Noel... ¿Eh? ¡¿Papá Noel?! ¡¿TÚ?! ¡JA, JA, JA! Para mí, tú eres el único Papá Noel.”

“Leukos: blanco. De ella deriva la palabra «luz». Aima: sangre. De ella deriva la palabra «hematoma» (grumo de sangre). De la unión de esas dos palabras espantosas se obtiene otra todavía más terrible: leucemia. Así se denomina el tumor de la sangre. Un nombre que procede del griego (todos los nombres de las enfermedades provienen del griego...) y significa «sangre blanca». Ya sabía yo que el blanco era un petardo. ¿Cómo puede ser la sangre blanca? La sangre es roja y punto. Las lágrimas son saladas y punto.”

“—¿Qué tal? —le pregunto. —Más o menos, ¿y tú? —Mal, no me han dejado donar sangre para Beatrice. —¿Y eso? —Si eres menor de edad necesitas una autorización. —Me parece normal, puede ser peligroso... —¡Cuando hay amor todo es posible! ¡No hace falta ninguna autorización! —Claro... —responde Silvia, y permanece callada. —¿Qué pasa? Hoy me pareces rara... Repite mecánicamente mi penúltima frase, como si no me estuviera oyendo: —Cuando hay amor todo es posible...”

“¿Por qué Roma, Alejandría y Bizancio fueron quemados por sus conquistadores? [...] Esta es la respuesta. Incinerar los sueños. Quemar los sueños es el secreto para abatir definitivamente a nuetros enemigos, de modo que ya no tengan fuerzas para levantarse y continuar. Para que no sueñen con las cosas hermosas de su ciudad, con las vidas ajenas; para que no sueñen con los relatos de los demás, tan llenos de libertad y de amor. Para que no sueñen con nada. Si a la gente no le permites soñar, la esclavizas. Y yo, como saqueador de ciudades, solo necesito esclavos para reinar tranquilo y sin que me molesten.”