Quotessence
Home / Quotes / Quote by Romina Paula

Quote by Romina Paula

“Odio que estas cosas sean así, tan escabrosas, los ex novios. Lo raro es, de un día para el otro, ya no saber nada de una persona con la que compartías todo y a la que conocías intimamente, compartir todo, de cada día, lo que le pasaba cada día y después, de repente, de un momento a otro, ya nunca más nada y ni siquiera tener derecho a llamarlo o sí, o llamarlo igual, pero todo se vuelve incómodo, hasta lo más básico se vuelve incómodo. Dejar de tener derecho al otro, perderlo por completo, tan así, como si tal cosa. Odio eso, esa muerte artificial, ese ensayo de una muerte: hacerte a la idea de que esa persona desaparece, desapareció, se fue de tu vida y ya no tenés derecho a saber más nada de él. De ella. De la persona. Es absurdo, violento. Si sigue viviendo y anda cerca, o no, querés saber como está, en qué anda, no sé, algo. ¿O no? ¿No sería eso lo lógico? Voy a ver, a lo mejor paso por su casa hoy a la tarde, por la casa de los viejos, a ver qué onda, a ver si toco el timbre, a ver si me entero de algo.”

Quote by Romina Paula

Book:August

Work

August

August is a thought-provoking novel that delves into the complexities of personal history and the passage of time. The narrative unfolds over the course of a single month, providing a detailed and introspective look at the life of its protagonist. The story is rich with symbolism and reflective of the human condition, prompting readers to consider their own experiences and the significance of time. more

Author

Romina Paula

Browse famous quotes and profile details for Romina Paula. more

You May Also Like

“Porque pensé que eso sería todo, que le ocurriría lo mismo que a mi, que entre todo ese mar de desconocidos siempre terminaría eligiéndome a mi, incluso aunque no le hubiese dado la opción, que volveríamos a vernos tarde o temprano que de algún modo entonces estaríamos en igualdad de condiciones, el problema era que había una distancia infinita entre imaginármela en una cama entre otros brazos y saber que sentía algo por otra persona, una conexión, una relación algo como lo que tuvimos nosotros, lo primero escocia, lo segundo dolía tanto.”

“¿No son precisamente esos muros invisibles de cosas silenciadas uno de los elementos más habituales de la vida en común? Con los años, las parejas se van llenando de pequeñas desilusiones, de divergencias del proyecto amoroso que creyeron entrever en la primera pasión, de fallos propios y ajenos, rendiciones, aceptación acomodaticia de sus egoísmos y su cobardía. Con los años, el otro o la otra cada vez está más cerca en las rutinas pero más lejos en lo esencial. Hasta llegar a convertirse, en ocasiones, en perfectos extraños. Y los peores son los extraños bien sincronizados, aquellos que entran y salen juntos, que van de vacaciones, que cenan con los amigos y jamás discuten, pero que luego, cuando están los dos solos, ni se miran a los ojos, sideralmente separados por el telón de hierro de todo lo que han dejado de compartir y decirse.”