Quotessence
Home / Quotes / Quote by Almudena Grandes

Quote by Almudena Grandes

“Aquella fue la primera vez en su vida que Raquel Fernández Perea vio llorar a su abuelo, la primera y la última, la única, pero nunca se sintió privilegiada ni orgullosa por haber sido testigo de su llanto, como había sido tantas veces espectadora de su alegría, porque su abuelo lloraba como un niño pequeño, sin freno, sin pausa, sin consuelo, olvidado de su nieta y de sí mismo, del hombre que había sido y del que seguía siendo, un hombre que había podido morir muchas veces y había salvado la vida para celebrar la muerte de su enemigo bailando un pasodoble con su mujer en una plaza del Barrio Latino de París, muy poco, poquísimo, casi nada, con un frío que pelaba y delante de una pandilla de inocentes, Ignacio Fernández Muñoz, alias el Abogado, defensor de Madrid, capitán del Ejército Popular de la República, combatiente antifascista en la segunda guerra mundial, condecorado dos veces por liberar Francia, rojo, español, y propietario de una pena negra, honda y sonriente que su nieta no olvidaría jamás, como no olvidaría la tarde en que le vio llorar, más solo, más angustiado, más derrotado que nunca, incapaz de seguir reteniendo por más tiempo todas las lágrimas que no había dejado ir mientras toreaba a la muerte por su cuenta, mientras se fugaba de las cárceles, de los campos, de los trenes, de los que le querían matar sólo porque era él, y que eran todos, mientras se acostumbraba al fracaso perpetuo de una vida próspera en un país ajeno, y al sueño imposible de la ciudad propia que volvía a perder cada mañana, porque somos de un país de hijos de puta, vamos a brindar, porque somos de un país de mierda, brindemos, él había levantado la copa, todas sus copas, pero había retenido también todas sus lágrimas para dejarlas ir ahora, sin freno, sin pausa, sin consuelo, para llorar el llanto de una vida entera [...]”

Quote by Almudena Grandes

Work

El corazón helado

Browse quotes and source details for this work. more

Author

Almudena Grandes

Browse famous quotes and profile details for Almudena Grandes. more

You May Also Like

“Have you noticed my fir?' asked the professor. Jessica emerging from the sparse and anonymous forests of her imaginings, misunderstood him. Fur? Was he speaking of his own body hair? Was he perhaps a werewolf? Or was he drawing attention to some unappreciated mink, ocelot or garment of beaver? ". . . planted it years ago,' he was saying. 'Whipped off the tinsel and the gewgaws, stuck it in the garden and now it's nearly sixty feet tall.' Ah, though Jessica, reassured - a fir. She could identify Christmas trees.”

“Ero spossato. Tutte le folli passioni contrastanti si erano esaurite e mi avevano lasciato esausto e vuoto. Sano di mente. Ero stanco di quella gente. Detestavo tutto di loro, il riso e le lacrime, l’adulazione e l’invidia, la vanità e gli inganni. E odiavo quel posto. Odiavo le montagne e le colline, i fiumi e la pioggia. Odiavo i suoi tramonti qualunque colore avessero, odiavo la sua bellezza e la sua magia e il segreto che non avrei mai conosciuto. Odiavo la sua indifferenza e la crudeltà che faceva parte del suo incanto. Soprattutto odiavo lei. Perché lei apparteneva a quella magia e a quell’incanto. Mi aveva lasciato assetato e tutta la mia vita sarebbe stata sete e desiderio di ciò che avevo perduto prima ancora di trovarlo.”