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Alice Kellen Quotes

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Alice Kellen Quotes

“Todo era bonito; el mundo, el color, la vida, así lo veía antes. Si miraba a mi alrededor, solo encontraba cosas que quería transformar; plasmar mi propia versión de una ensalada, de un amanecer frente al mar o de ese bosquecillo que había delante de mi antigua casa y que, al ver la expresión de Axel contemplándolo, me hizo desear pasar el resto de mi vida con un pincel en la mano.”

“Los recuerdos son así. Chispas. Nacen cuando menos te lo esperas. Chrrs. El tacto algo áspero contra la mejilla que tanto se parece a ese suéter que te tejía tu abuela, con un dibujo navideño en medio y la lana gruesa. Chrrs. Esa palabra que tu padre usaba para dirigirse a ti y solo a ti, diferenciándote del resto, ese «corazón, dame un beso de buenas noches». Chrrs. El sol. La luz. Una luz concreta. La del mediodía, la de los domingos en el porche de casa justo después de comer, cuando parecía que los rayos estaban perezosos y apenas calentaban. Chrrs. El olor de un suavizante, el aroma suave a rosas, la sensación de llevarte a la nariz la ropa limpia y aspirar con lentitud. Chrrs. El sonido ronco de una risa conocida. Chrrs. Toda una vida en imágenes, texturas, olores y sabores pasando ante tus ojos en un segundo.”

“El tiempo..., el tiempo no lo cura todo. El tiempo calma, suaviza y redondea los bordes más punzantes, pero no hace que desaparezcan. El tiempo no me curó de ella. El tiempo no fue suficiente para evitar que todo mi cuerpo reaccionase al verla, como si recordase cada lunar de su piel y cada curva que mis manos acariciaron tres años atrás. El tiempo no hizo nada de todo eso. Y cuando la tuve delante y me zambullí en esos ojos del color del mar, entendí que jamás podría olvidarla, porque para eso tendría que borrarme también a mí mismo.”

“El amor es como tropezarse con una semilla desconocida. Algunas ni siquiera llegan a germinar por mucho abono que les tires, por mucho que las riegues y las cuides; pero otras, las que sí lo hacen y brotan, lo hacen cada una a su ritmo. La magia del amor es que no sabes de qué color serán sus flores y quizá quieras que salgan rojas, pero acaben siendo blancas; tampoco puedes adivinar si ese tallo que ahora es pequeño terminará lleno de espinas afiladas o, si un día, de repente, se marchitará.”