Quotessence
Home / Authors / Alice Kellen

Alice Kellen Quotes

Author

Filter quotes by topic

Famous Alice Kellen Quotes

“El caso es que toda mi existencia era, al final, un montón de hilos de los que había tirado en algún momento, pero que siempre había terminado por cortar antes de que pudiesen hacerse lo suficientemente largos como para ser resistentes. (...) No tenía mucho más. Curiosamente, me di cuenta de que todos los había cortado por mi cuenta, como si una parte de mí huyese de la compañía, de la amistad, del amor, de todo lo bueno. Quizá buscaba la tristeza, la soledad, la desdicha. Quizá las perseguía.”

“Uno se acostumbra a estar perdido. Es algo así como vagar por el espacio y flotar en medio de la nada. Al principio aturde, buscas desesperadamente tocar tierra firme, encontrarte, pero supongo que en algún momento dejas de sentir vértigo y piensas que en realidad no se está tan mal viviendo en un inmenso y oscuro vacío, porque puedes cerrar los ojos, puedes olvidar cómo era la sensación de estar anclado a algo, a alguien o al mundo. Puedes, sencillamente, dejar de ser.”

“Deberíamos nacer con un folleto de instrucciones debajo del brazo, ¿eh? Así sería todo más fácil. Nunca he entendido eso de que 'vivir es fácil', por cierto. ¿En qué sentido? A mí me parece complejo. Las decisiones, las emociones. Y esas preguntas que todos nos hacemos una vez en la vida... '¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Qué hago aquí? ¿Por qué estoy en este mundo?”

“No solo somos lo que hacemos, sino también lo que no hacemos. Somos lo que decimos, casi tanto como lo que callamos. Somos las preguntas que no nos atrevemos a pronunciar, en la misma medida que esas respuestas que nunca llegarán y permanecerán eternamente flotando entre remolinos de miedo e incertidumbre. Somos la sutilidad de una mirada, la intimidad de una caricia suave, la curva de una sonrisa sincera. Somos momentos bonitos, instantes agridulces, noches tristes. Somos detalles. Somos reales. Pero, por encima de todo lo demás, somo las decisiones que tomamos. En toda su dimensión. Por cada elección, damos un paso al frente y abandonamos algo en el camino. O damos un paso atrás y abandonamos algo que estaba por llegar. Avanzamos entre alternativas, seleccionando unas, rechazando otras, marcando nuestro destino.”

“Puedes equivocarte y cometer mil errores, los humanos somos así, metemos la pata, pero para eso existe también el arrepentimiento, saber decir «lo siento» cuando uno debe hacerlo. Pero, cielo, escúchame, ¿sabes qué es lo más triste de no hacer algo por cobardía? Que, con el paso del tiempo, cuando pienses en ello solo podrás pedirte perdón a ti misma por no haberte atrevido a ser valiente. Y reconciliarse con uno mismo a veces es más complicado que hacerlo con los demás.”

“Porque pensé que eso sería todo, que le ocurriría lo mismo que a mi, que entre todo ese mar de desconocidos siempre terminaría eligiéndome a mi, incluso aunque no le hubiese dado la opción, que volveríamos a vernos tarde o temprano que de algún modo entonces estaríamos en igualdad de condiciones, el problema era que había una distancia infinita entre imaginármela en una cama entre otros brazos y saber que sentía algo por otra persona, una conexión, una relación algo como lo que tuvimos nosotros, lo primero escocia, lo segundo dolía tanto.”

“Todo era bonito; el mundo, el color, la vida, así lo veía antes. Si miraba a mi alrededor, solo encontraba cosas que quería transformar; plasmar mi propia versión de una ensalada, de un amanecer frente al mar o de ese bosquecillo que había delante de mi antigua casa y que, al ver la expresión de Axel contemplándolo, me hizo desear pasar el resto de mi vida con un pincel en la mano.”

“Los recuerdos son así. Chispas. Nacen cuando menos te lo esperas. Chrrs. El tacto algo áspero contra la mejilla que tanto se parece a ese suéter que te tejía tu abuela, con un dibujo navideño en medio y la lana gruesa. Chrrs. Esa palabra que tu padre usaba para dirigirse a ti y solo a ti, diferenciándote del resto, ese «corazón, dame un beso de buenas noches». Chrrs. El sol. La luz. Una luz concreta. La del mediodía, la de los domingos en el porche de casa justo después de comer, cuando parecía que los rayos estaban perezosos y apenas calentaban. Chrrs. El olor de un suavizante, el aroma suave a rosas, la sensación de llevarte a la nariz la ropa limpia y aspirar con lentitud. Chrrs. El sonido ronco de una risa conocida. Chrrs. Toda una vida en imágenes, texturas, olores y sabores pasando ante tus ojos en un segundo.”

“El tiempo..., el tiempo no lo cura todo. El tiempo calma, suaviza y redondea los bordes más punzantes, pero no hace que desaparezcan. El tiempo no me curó de ella. El tiempo no fue suficiente para evitar que todo mi cuerpo reaccionase al verla, como si recordase cada lunar de su piel y cada curva que mis manos acariciaron tres años atrás. El tiempo no hizo nada de todo eso. Y cuando la tuve delante y me zambullí en esos ojos del color del mar, entendí que jamás podría olvidarla, porque para eso tendría que borrarme también a mí mismo.”

“El amor es como tropezarse con una semilla desconocida. Algunas ni siquiera llegan a germinar por mucho abono que les tires, por mucho que las riegues y las cuides; pero otras, las que sí lo hacen y brotan, lo hacen cada una a su ritmo. La magia del amor es que no sabes de qué color serán sus flores y quizá quieras que salgan rojas, pero acaben siendo blancas; tampoco puedes adivinar si ese tallo que ahora es pequeño terminará lleno de espinas afiladas o, si un día, de repente, se marchitará.”