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Un homme qui dort

Book by Georges Perec · 7 quotes · Indifference, Un Hombre Que Duerme, Phantasm

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Un homme qui dort Quotes

“Estás solo, y al estar solo, no has de mirar nunca la hora, no has de contar nunca los minutos. No has de abrir de nuevo tu correo febrilmente, no has de seguir decepcionado si sólo encuentras en él un prospecto invitándote a adquirir por la módica suma de setenta y siete francos los tesoros del arte occidental o una vajilla de postre con tus iniciales grabadas. Has de olvidarte de esperar, de emprender, de tener éxito, de perseverar. Te dejas llevar, y eso te resulta casi fácil.”

“Uzunca bir süre kendine sığınaklar kurup yıktın: düzen ya da eylemsizlik, başıboş sürüklenme ya da uyku, geceleyin devriye gezmeler, yansız anlar,gölgelerin ve ışıkların kaçışı.Daha uzun bir süre kendine yalan söylemeyi,kendini sersemleştirmeyi,kendi oyununa gelmeyi sürdürebilirsin belki.Ama oyun bitti,büyük şenlik,ertelenmiş yaşamın yalancı sarhoşluğu bitti.Dünya yerinden kıpırdamadı ve sen değişmedin. Kayıtsızlık seni farklı kılmadı.”

“Maintenant tu n'as plus de refuges. Tu as peur, tu attends que tout s'arrête, la pluie, les heures, le flot des voitures, la vie, les hommes, le monde, que tout s'écroule, les murailles, les tours, les planchers et les plafonds; que les hommes et les femmes, les vieillards et les enfants, les chiens, les chevaux, les oiseaux, un à un, tombent à terre, paralysés, pestiférés, épileptiques; que le marbre s'effrite, que le bois se pulvérise, que les maisons s'abattent en silence, que les pluies diluviennes dissolvent les peintures, disjoignent les chevilles des armoires centenaires, déchiquettent les tissus, fassent fondre l'encre des journaux; q'un feu sans flammes ronge les marches des escaliers; que les rues s'effondrent en leur exact milieu, découvrant le labyrinthe béant des égouts; que la rouille et la brume envahissent la ville.”

“Apenas has vivido y sin embargo ya está todo dicho, terminado. Sólo tienes veinticinco años pero tu senda está toda trazada. Los roles asignados, las etiquetas: del orinal de tu primera infancia a la silla de ruedas de tu vejez, todos los asientos están ahí y esperan tu turno. Tus aventuras están tan bien descritas que la revolución más violenta no haría pestañar a nadie. Da igual que bajes la calle lanzando por ahí los sombreros de la gente, cubriéndote la cabeza de basura, descalzo, publicando manifiestos, disparando con un revólver al paso de cualquier usurpador: tu cama ya está hecha en el dormitorio del asilo, tus cubiertos dispuestos en la mesa de los poetas malditos. Barco ebrio, milagro miserable: Harare es una atracción de feria, un viaje organizado. Todo está previsto, todo está preparado hasta el menor detalle: los grandes impulsos del corazón, la fría ironía, la aflicción, la plenitud, el exotismo, la gran aventura, la desesperación. No le venderás tu alma al diablo, no irás, en sandalias, a arrojarte al Etna, no destruirás la séptima maravilla del mundo. Todo está ya preparado para tu muerte: la bala que acabará contigo se fundió hace mucho, las plañideras ya han sido designadas para seguir tu ataúd.”

“Parfois, tu rêves que le sommeil est une morte lente qui te gagne, une anestésie douce et terrible à la fois, une nécrose heureuse : le froid monte le long de tes jambes, le long de tes bras, monte lentement, t'engourdit, t'annihile. Ton orteil est une montagne lointaine, ta jambe un fleuve, ta joue est ton oreiller, tu loges tout entier dans ton pouce, tu fonds, tu coules comme du sable, comme du mercure.”