“Querido abuelo, no te has ido, estás dentro de mí, en mi alma. Recuerdo los paseos, los baños, los cuidados al huerto y al bonsái. Recuerdo tu mirada sabia, tu mano en mi mano y tu sonrisa sencilla. Querido abuelo, venimos de y vamos a. Y eso, no es bueno ni es malo, tan solo es natural y necesario.” MuerteDueloAceptaciónSerenidad Book:wabi sabi: aprender a aceptar la imperfección Source: wabi sabi: aprender a aceptar la imperfección