Quotessence
Home / Quotes / Quote by P.G. Wodehouse

Quote by P.G. Wodehouse

Work

P.G. Wodehouse: A Life in Letters

Browse quotes and source details for this work. more

Author

P.G. Wodehouse

Browse famous quotes and profile details for P.G. Wodehouse. more

You May Also Like

“Lo único que me salvaría sería marcharme, ¿comprendes? Marcharme lejos de aquí, de este matrimonio, de esta casa. Estar sola... sola... ¡Sola de una vez por todas! He dejado de ser yo misma, necesito recuperarme. En el fondo, me gustaría separarme de Éric y hasta de los niños. Estar a solas conmigo misma, mucho tiempo. Creo que después todo iría mejor. Verás, Jeanne, es como si la casa, Éric, los niños estuvieran constantemente junto a mí, frente a mí, detrás de mí, como inmensas paredes de roca que me bloquean el horizonte mire adonde mire. No veo nada. Me tapan el cielo. Necesito volver a ver el cielo, apartar esos muros.”

“Mis raíces han sido siempre él... Él, mi punto de equilibrio, el que daba alas a todo esto que llenaba mi pecho... Por eso mi árbol se partió en dos, se partió el día que rompí la cuerda, el día que lo aparté de mi vida para apostar por el que creía que era mi sueño, cuando mi sueño siempre fue él. [...] Si no contestó a mis mensajes no fue porque yo no le importara, sino porque quería que creciera y no lo entendí, no lo supe ver, no vi lo que pretendía y me creí mi verdad...”

“No me canso de repetirlo: no es él, eres tú. «Pero… ¿ahora qué hago? Él me necesita». Ay, amiga: creo que una de las cosas más venenosas del mundo es que a una mujer la eduquen para que se sienta necesitada. Todas las mujeres se merecen que las quieran. Yo te quiero. Y quiero que dejes a ese hombre. Y sé que tardarás muchísimo tiempo en dejarlo. «Tengo que irme».. Ya lo sé. ¿Hablamos mañana? Sí, hablamos mañana. Pero déjame decirte una cosa: un día dejarás de sentirte confundida, o triste, o enfadada, o asustada, y te sentirás… sencillamente cansada. Demasiado cansada para seguir tirando del carro. Se habrán agotado tus reservas de amor, ya no habrá más ideas, más razonamientos: no quedará nada, y todo esto solo te provocará hartazgo. De repente será inviable. Estarás agotada. Te será imposible seguir haciéndolo ni un minuto más. Y ese día, por fin, lo abandonarás. Y cuando llegue ese día, querida amiga, mi habitación de invitados estará esperándote.”

“Porque, para ellos, el amor se limita al Preludio, a las palabras dichas ante el telón aún cerrado, y cuando arranca la obra, cuando se aparta el telón, empieza algo completamente distinto. ¿Cómo quieren que la obra esté bien interpretada con semejante malentendido entre los actores ya desde las primeras réplicas? Lo que sucede es que éramos enamoradas y ellos nos convirtieron en amas de casa, en cocineras... Eso es lo que nos resistimos a perdonarles.”

“Empezaba a llorar un llanto arrollador, molesto y, aunque involuntario y fruto de la desesperación, destinado a sabotear el pretendido equilibrio, la falsa calma, esa trampa que sentía me estaban tendiendo con toda la amabilidad. La trampa del capital, del sin amor, de la gente que se junta para tener una casa grande donde entra la luz y la certeza de que alguien con cierta inteligencia y sensibilidad te escuchará después del trabajo si las cosas se ponen feas.”