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Quote by Robert Seethaler

“Ha minden szomorú lesz, meg kell őrizni a lélek vidámságát. Nincs rondább a depressziós öregembereknél. Inkább a meghülyülést kellene választani, mint a megkeseredést. Én már harminc évvel ezelőtt megöregedtem, most viszont úgy érzem, mintha napról napra fiatalodnék. Ez most jó vagy rossz? Ami jó, az a hála. Az ember hálás a bornak, hogy még mindig ízlik, a testnek, hogy még mindig elvisel, és a nyugdíjpénztárnak, hogy finanszírozza az egészet.”

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Work

Das Café ohne Namen

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Author

Robert Seethaler

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“¿Qué sabe Francisco Villa de revoluciones cuando cruzan el rancho de las Flores hacia las 12 de la noche del día 8 de marzo? Sabe lo que aprendió en seis meses de revuelta maderista y en tres meses de campaña militar contra los colorados, pero eso es acerca de la guerra; ahora sabe también, y esto es más importante, lo que aprendió en años de bandolerismo y en seis largos meses de cárcel, donde todo el que ha leído algo sobre la historia de las revoluciones entiende que se aprende mucho. Sabe que ya llegó la hora de los pobres, que ahora la revuelta tiene enfrente claramente, sin estorbos, a los grandes hacendados y a los militares. Ahora no estará Madero para despojar de contenido social el alzamiento, ni Villa sentirá el yugo de estar encuadrado en el ejército regular. Sabe en negativo: lo que no se hizo, lo que quedó pendiente, el trágico destino de las conciliaciones con el enemigo. Sabe eso y sabe muchas cosas más que aún no sabe que sabe, pero que irán surgiendo lentamente en los próximos meses.”

“When I was alive, I believed — as you do — that time was at least as real and solid as myself, and probably more so. I said 'one o'clock' as though I could see it, and 'Monday' as though I could find it on the map; and I let myself be hurried along from minute to minute, day to day, year to year, as though I were actually moving from one place to another. Like everyone else, I lived in a house bricked up with seconds and minutes, weekends and New Year's Days, and I never went outside until I died, because there was no other door. Now I know that I could have walked through the walls. (...) You can strike your own time, and start the count anywhere. When you understand that — then any time at all will be the right time for you.”