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Quote by Vicente Huidobro

“«Sin miedo al enigma de ti mismo Acaso encuentres una luz sin noche Perdida en las grietas de los precipicios»”

Quote by Vicente Huidobro

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Vicente Huidobro
Vicente Huidobro

Vicente Huidobro (January 10, 1893 - January 2, 1948) was a prominent Spanish-language poet from Chile, considered one of the most influential poets of the 20th century. His poetry style was unique, and he is recognized as one of the representatives of surrealistic poetry. more

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“Yo era tan sólo la hija de los suburbios que fue creciendo entre canciones y trapecios, la que soñaba erigir barricadas en la ciudad con sus palabras. Guardo un silencio de sombras y azucenas ante estos dólmenes que vienen sobre los puentes rodando piedra y agua a la hora del tramonto. Me encuentro solitaria ante los muros desnudos. ¿Quién soy yo que ni yo sé ya quién soy? ¿Cómo decirle a usted que mis palabras ahora sólo son una marcha de increíble victoria sobre la muerte?”

“La demarcación simbólica de lo social crea límites entre lo permitido y lo prohibido, lo excluido y lo integrado, lo correcto y lo incorrecto, lo posible y lo imposible, y está fuertemente arraigada en la tradición y en las costumbres y, por ello, también en las disciplinas académicas. Todo proceso de construcción identitaria se basa en cierta autopercepción colectiva, en un sentido de la pertenencia a valores, códigos y significaciones culturales (no naturales). La noción de continuidad en estos, la seguridad y la posibilidad de ser reconocido, suponen una limitación. Por ello, la introducción de nuevas imágenes, o una alteración de las mismas en su orden simbólico, posibilita una transformación y enriquecimiento necesarios del imaginario colectivo. Está claro que visibilidad significa existencia (ser visible ratifica que se es en la realidad), y la producción de nuevas imágenes con nuevos significados abre una puerta a que la experiencia simbólica y real se nutra, creciendo de modo irregular, y desbordando los compartimentos estancos.”

“El libro que tienes en las manos se fundamenta en tres constataciones básicas: las personas somos inclasificables, las personas somos sociales y las personas somos responsables. Las personas somos inclasificables: Por muchas etiquetas que se busquen y por más sofisticadas y sutiles que sean, siempre son insuficientes y, de hecho, inadecuadas para describir lo que somos corno personas. La originalidad individual emerge una y otra vez, y lo hace no en unas pocas excepciones que confirman la norma, sino en cada una de nosotras: todas experimentamos en un momento u otro la estrechez y la inadecuación de las etiquetas que llevamos colgadas; sentimos que somos más de lo que podemos describir y clasificar: sentimos que lo que en nosotras es todavía clasificable es lo que debería ir desapareciendo para dar lugar a lo inédito y al gozo creativo que se le asocia. Las personas somos sociales: Somos sensibles a lo que los otros piensan de nosotras, y nos afectan las normas sociales explícitas e implícitas. Estas pueden ejercer violencia sobre nosotras hasta hacernos dudar de nuestro valor e nuestro espíritu para adaptarlo a lo que los otros esperan de nosotras. Queremos ser «normales» y queremos ser aceptadas. Pero la dimensión social también hace posible que nos lleguen, a través de las personas que nos rodean (a veces en forma de libro ilustrado), la inspiración y la motivación necesarias para empezar a atrevernos a ser nosotras mismas y para expresar nuestro deseo. Las personas somos responsables: Que es lo mismo que decir que somos libres. Que todas las imposiciones y todas las influencias que nos llegan de fuera, aunque nos puedan afectar mucho, no nos dejan nunca sin margen de maniobra. Hay un rincón del corazón donde no llega nadie, por más poder que tenga alguien sobre nosotras. Es un rincón testarudo que a veces querríamos acallar porque, si tornamos consciencia, de él, nos hace propuestas incómodas como «no esperes a mañana», «actúa», «torna la iniciativa», «mójate».”

“A lo largo de nuestra trayectoria vital, y muy especialmente durante nuestra infancia, se establecen nuestras identificaciones y se moldea nuestro deseo. La identidad de género es el efecto de esta construcción social y se traduce en una sensación íntima de SER hombres o mujeres. Nos aferramos a estas categorías de género porque nos permiten ser reconocidos socialmente y construir una identidad. Un ejemplo de este proceso lo encontramos en las presiones sociales que recibimos desde pequeñ@s para adaptarnos al género que se nos atribuye socialmente. Los castigos sociales se activan cuando no cumplimos las expectativas.”

“Yo no he de morir, pero tengo matarme", y antes que pudiera reaccionar, la singularidad de esta idea absurda se posesionó vorazmente de mi voluntad. "No he de morir, no... yo no puedo morir..., pero tengo que matarme." ¿De dónde provenía esta certeza ilógica que después ha guiado todos los actos de mi vida? Mi mente de despejó de sensaciones secundarias; yo sólo era un latido de corazón, un ojo lúcido y abierto al serenísimo interior. "No he de morir, pero tengo que matarme.”