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Quote by Alejandro Mos Riera

“Una biblioteca es mucho más que una colección de libros y documentos, hechos de palabras, imágenes, historias y leyendas; es un lugar para pensar, conservar, compartir, estudiar y una manera de entender el mundo. En cuestiones de cultura y de conocimiento, solo se pierde lo que no se preserva; solo se gana lo que se comparte. La cultura es todo lo que somos. Cada libro que contiene una biblioteca es un registro de una persona, que habla a otra por medio de la palabra escrita. Una biblioteca es una cápsula de tiempo, de una época y un lugar concreto. Si tienes una biblioteca y un jardín, no necesitas nada más para ser feliz.”

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Alejandro Mos Riera

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“Una biblioteca es mucho más que una colección de libros y documentos, hechos de palabras, imágenes, historias y leyendas; es un lugar para leer, pensar, conservar, compartir, estudiar y una manera de entender el mundo. En cuestiones de cultura y de conocimiento, solo se pierde lo que no se preserva; solo se gana lo que se comparte. La cultura es todo lo que somos. Cada libro que contiene una biblioteca es un registro de una persona, que habla a otra por medio de la palabra escrita. Una biblioteca es una cápsula de tiempo, de una época y un lugar concreto. Si tienes una biblioteca y un jardín, no necesitas nada más para ser feliz.”

“E ela jamais esqueceria a mão úmida da companheira, agarrada à sua, enquanto o rosto assustado lhe perguntava, com um fulgor de medo nas pupilas: -- Deus vai mandar me prender, Madalena? Ou eu já paguei minha conta, aqui na terra? Reze por mim. Vou deixar para você a minha Bíblia. E só o que eu tenho. Se eu chegar perto de Deus, vou dizer quem é você. Vou. Posso lhe fazer um pedido? Talvez seja o último. Já estou ficando sem forças. Pegue minha Bíblia, abra no Salmo 23. É aquele que diz que Deus é o meu pastor. Leia. Leia devagar. E quando Madalena ergueu o olhar, ao fim da leitura, deu com a outra imóvel, de olhos parados. Desceu-lhe as pálpebras, cruzou-lhe as mãos. E curvando-se sobre a figura magra, que o lençol parecia tornar mais ossuda e lívida, rompeu a chorar baixinho, certa de que Deus havia recolhido ao seu rebanho, naquele presídio, a melhor ovelha".”

“La literatura, como el arte en general, como la cultura, como toda marca humana, está instalada en esa frontera. Una frontera espesa, que contiene de todo, e independiente: que no pertenece al adentro, a las puras subjetividades, ni al afuera, el real o mundo objetivo. Un territorio necesario y saludable, el único en el que nos sentimos realmente vivos, el único en el que brilla el breve rayo de sol de los versos de Quasimodo, el único donde se pueden desarrollar nuestros juegos antes de la llegada del lobo. Si ese territorio de frontera se angosta, si no podemos habitarlo, no nos queda más que la pura subjetividad y, por ende, la locura, o la mera acomodación al afuera, que es una forma de muerte. La condición para que esta frontera siga siendo lo que dato ser es, precisamente, que se mantenga indómita, es decir que no caiga bajo el dominio de la pura subjetividad ni de lo absolutamente exterior, que no esté al servicio del puro yo ni de puro no-yo. La educación, en un sentido más generoso que la mera enseñanza, puede contribuir considerablemente al angostamiento o ensanchamiento de este territorio necesario. Es ahí donde está la literatura; ahí se abre la frontera indómita de las palabras”

“Los libros pertenecen a la vez a varios campos. La literatura, en sí misma, pertenece al orden del arte en general que, por supuesto, es muy complejo, y, yendo hacia lo más sencillo, al orden primario del juego, como el trapo que se vuelve muñeca, como el palo de escoba que hace de caballo.”