Quotessence
Home / Quotes / Quote by Sara Torres

Quote by Sara Torres

“Es verdad, así somos las disidentes: libres. Libres de valorar cuándo una mata de pelo bajo el brazo pesa demasiado, ocupa demasiado. Libres de sacarla del escenario cuando toca una excursión con una mujer desconocida. Y libres sobre todo de, después del affaire con la norma, volver a casa con lxs amigxs. Esperar a que el pelo vuelva a crecer aceptando el consejo de no volver a obsesionarnos con alguien cuya presencia nos produce ansiedad.”

Quote by Sara Torres

Work

La seducción

Browse quotes and source details for this work. more

Author

Sara Torres

Browse famous quotes and profile details for Sara Torres. more

You May Also Like

“—Da igual, es como con las bicis —continuó el primer hablante, autoritario—. Yo creía que me iban a regalar una bici de siete marchas con el sillín superguay, toda violeta, osea, una pasada, y va y me regalan esa azul clarito. Con una cesta. Una bici de chica. —Porque eres una chica —señaló uno de los otros. —Pues eso es sexismo, ¿vale? ¡Regalar a la gente cosas de chicas sólo porque sean chicas!”

“Que significa fidelidade, que é que podemos esperar da pessoa que amamos? (…) A fidelidade não será um egoísmo terrível, egoísmo e vaidade, como a maior parte das coisas e pretensões humanas na vida? Quando exigimos fidelidade, queremos que a outra pessoa seja feliz? E se a outra pessoa não é feliz na prisão subtil da fidelidade, amamos essa pessoa de quem exigimos fidelidade? E se não amamos o outro de modo a fazê-lo feliz, temos o direito de exigir algo, fidelidade ou sacrifício?”

“Cuesta, incluso, no sentir miedo cuando echas la vista atrás y revisas algunas de las situaciones vividas. Me he encontrado diciéndome a mí misma «lo que pudo pasarte aquí», «cómo pudiste quedarte sola con esos tipos en estas circunstancias» o «qué suerte tuve esa vez de que no sucediera nada». Es como si hubiéramos puesto una lupa que hace ver pero que también quema.”

“Algunos días me veo todavía hoy eligiendo la ropa en función de lo que haré durante la jornada, de dónde estaré, de a qué horas y de cómo volveré a casa, de si me siento más o menos fuerte para soportar las miradas o los comentarios o las licencias que cualquier hombre pueda tomarse sobre mí y sobre mi cuerpo. Quizá me vea bien con mi minifalda azul pero no esté de ánimo para ir por la calle y esquivar lo que sea que venga, o para que en una reunión alguien considere que puede detenerse un minuto y medio a mirar mis piernas.”