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Quote by Viki Morandeira

“Confiamos demasiado en el amor como algo abstracto. Algo que está ahí y estará para siempre. Tenemos un exceso de seguridad en ese amor. Un amor ingenuo que olvida que una de cada dos parejas se separará. Claro, se separan los otros. ¿Nosotros? ¡Nunca!”

Quote by Viki Morandeira

Work

El arte de No amargarse el Matrimonio

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Author

Viki Morandeira

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“Es irracional creer —e incluso querer, sin duda— que se puedan tener todas las experiencias de la vida con la misma persona. Somos mucho más complicados y muy capaces de ser leales de por vida a muchas personas distintas de cualquier edad y sexo. ¿Por qué se empeña la sociedad en restringir al hombre y a la mujer a una sola relación de esa clase para siempre? Espero no romper jamás una promesa que haya hecho, pero si en este momento estuviera libre y sin compromiso, nunca volvería a prometer dedicación exclusiva a nadie.”

“Así que estaban los Kerner, llenos de odio, entrelazados en secreto por el espasmo sexual, y estaban mis padres, que se llamaba el uno al otro pero cuyo lecho campaba castamente en campo abierto. Abajo la casa un desastre, el marido estaba exiliado en el salón, a las posar una soñadora medio lunática; arriba todo estaba como una patena el marido en el centro de todo y la esposa, vehemente y obstinada.”

“Después de tanto tiempo juntos, ambos tenemos la cabeza atiborrada de esas advertencias menores, esas pistas útiles sobre la otra persona: lo que le gusta y lo que le disgusta, sus preferencias y sus tabúes. No te pongas detrás de mí cuando estoy leyendo. No uses mis cuchillos de cocina. No desordenes. Cada cual cree que el otro debería respetar esa serie frecuentemente repetida de instrucciones de uso, pero el caso es que se anulan las unas a las otras: si Tig debe respetar mi necesidad de remolonear sin pensar en nada, libre de malas noticias, antes de la primera taza de café ¿no debería yo respetar su necesidad de escupir catástrofes para librarse cuanto antes de ellas? -Oh, lo siento- dice, y me dirige una mirada de reproche. ¿Por qué tengo que decepcionarlo de ese modo? ¿No sé acaso que si no puede contarme las malas noticias de inmediato, alguna glándula biliar o alguna úlcera de las malas noticias estallará en su interior y le producirá una peritonitis del alma? Entonces quien lo sentirá seré yo. Tiene razón, debería sentirlo. No me queda nadie más cuyo pensamiento pueda leer.”