Quotessence
Home / Quotes / Quote by Tracy Binnaz

Quote by Tracy Binnaz

Work

Author

Tracy Binnaz

Browse famous quotes and profile details for Tracy Binnaz. more

You May Also Like

“…los momentos bonitos que habíamos vivido cuando tan solo con mirarnos era suficiente para confirmarnos lo mucho que nos amábamos.”

“Muchas veces escuchó decir que con los años llega la sabiduría, y él esperó, confiando en que tal sabiduría le entregara lo que más deseaba: ser capaz de guiar el rumbo de los recuerdos y no caer en las trampas que éstos tendían a menudo. Pero, una vez más, cayó en la trampa y dejó de sentir el rumor monótono del aguacero.”

“También es cierto que no soy capaz de preservarme de mis recuerdos, que con tanta asiduidad y tan de improviso me subyugan, si no es escribiendo. Si permanecieran aprisionados en mi memoria, con el paso del tiempo se tornarían más y más pesados, de modo que yo acabaría por desmoronarme bajo su carga en constante aumento. Durante meses y años los recuerdos reposan adormecidos en nuestro interior y siguen proliferando en silencio hasta que son evocados por una frusleria cualquiera, y de una forma extraña nos ciegan para toda la vida. ¡Cuantas veces no habré tenido por un negocio ignominioso mis recuerdos y la trasposición del recuerdo a la escritura, en el fondo reprobable! Y, sin embargo, ¿qué sería de nosotros sin los recuerdos? No seríamos capaces de clasificar los pensamientos más sencillos, el corazón más sensible perdería la capacidad de profesar afecto por otro, nuestro ser sólo se conformaría de una sucesión infinita de momentos sin sentido, y no existiría más la huella de un pasado. ¡Qué mísera es nuestra vida! Está tan colmada de fantasías erróneas, es tan vana, que casi se reduce a la sombra de las quimeras que nuestra memoria deja en libertad.”

“Los recuerdos no son como las palabras; son suaves y viscosos. Están cubiertos de un limo pegajoso, igual que un pene tras el acto sexual, o la vagina durante la menstruación, y tienen la forma de renacuajos o culebrillas de agua. Cuando estos recuerdos durmientes despiertan, empiezan por retorcerse, después nadan, primero despacio, poco a poco más rápido, hasta la superficie. Y una vez que llegan ahí, tus sentidos se cierran. La primera oleada te da en los labios, después en la palma de las manos, en los dedos del pie, en las axilas. Algunos recuerdos se escapan por los poros de la piel y merodean por tu cuerpo como una niebla, esperando a que lleguen los demás y se les unan. Cuando ya están todos ahí, se juntan para formar una imagen, y es como si se encendiera una pantalla de televisor ante tus ojos.”

“Creamos recuerdos, pero los recuerdos también nos crean a nosotros, y se trata de un proceso dinámico en constante cambio que está sujeto a sesgos e influencias de diversas fuentes ajenas al acontecimiento actual que tenemos "almacenado". Lo que experimentamos primero filtra lo que vendrá después.”