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Quote by Bess Streeter Aldrich

“It was sad, too, that this evening would never come again. The night winds were blowing it away. You could not stop the winds and you could not stop Time. It went on and on, — and on. To-morrow night would come and the moon would look down on this spot, — the trees and the grass, the wagon-tracks and the dead campfire. But she would not be here.”

Quote by Bess Streeter Aldrich

Work

A Lantern in Her Hand

In this narrative, the protagonist's lantern becomes a metaphor for her life's journey, illuminating her path through adversity and change. The story delves into the complexities of human experience, highlighting the strength and determination of the central character as she navigates the challenges of her world. more

Author

Bess Streeter Aldrich
Bess Streeter Aldrich

Bess Streeter Aldrich was an American author born on February 17, 1881, and died on August 3, 1954. Known for her depiction of rural life in the American Midwest, her works, such as 'The Little City', have become classics of American literature. more

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“El amor no nos enceguece; más bien, borra las ilusiones para que podamos ver con claridad.”

“De las radios de los cafés salían las palabras del presidente, que prometía una lucha encarnizada contra los enemigos de la República. Satlán poseía una voz hermosa y masculina que cautivaba a los árabes. La radio era su caja mágica. Con más de ochenta por ciento de analfabetos, la oposición carecía de la mejor oportunidad. Quien domina la radio tiene al pueblo de su parte.”

“¡Dios mío!, no quiero ser de esas personas que se sientan y hablan de lo que van a hacer. Simplemente voy a hacerlo. Imaginar el futuro es una especie de nostalgia. ¿Qué? pregunté. Te pasas toda la vida encerrado en el laberinto pensando en cómo escapar de ahí y lo fabuloso que será; imaginar ese futuro te mantiene con vida, pero nunca escapas. Solo utilizas el futuro para huir del presente.”

“Amanece en México. Millones de ciudadanos se preparan para otra ardua jornada laboral. Un controlados aéreo de la torre del Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México entrega su turno después de una noche más de eficaz trabajo cumplido. Un agricultor del valle de Culiacán, granero de México, prepara su sistema de riego con tecnología de punta. Una ingeniera atómica controla impolutamente los desechos de uranio altamente enriquecidos de la central nuclear de Laguna Verde. Un empresario de Monterrey termina una conference call con sus socios del Lejano Oriente. En un hotel del Caribe, la recepcionista despierta puntualmente a los turistas de las habitaciones que así se lo han pedido. Los hospitales trabajan. Las escuelas inician labores. La basura se recoge. El agua corre por las cañerías. La luz se enciende. Los teatros dan la tercera llamada. En el campo, millones de manos ya están sobre el surco y los empleados de la periferia de las grandes ciudades se desplazan hacia sus centros de trabajo. Una monumental energía humana echa a andar un día más la undécima potencia económica del planeta.”