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Quote by Paul Auster

Work

The Brooklyn Follies

The Brooklyn Follies is a novel that delves into the lives of various individuals living in Brooklyn, capturing the essence of the neighborhood's vibrant community and complex social dynamics. more

Author

Paul Auster
Paul Auster

Paul Auster is an American author known for his unique narrative style and philosophical reflections. His works often explore themes of identity, memory, and reality, and have won him a wide audience. more

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“Sexo casual. Esse namorado dela talvez seja casual. Queria tanto ser casual, deve ser uma delícia ser casual, uma suave passagem de um beija-flor na janela, jamais, nada é casual depois que se é atravessado pela tragédia, outra sintonia, mais melancólica, tudo são fardos, a água da casa dos homens casuais tem outro gosto, os detalhes dos apartamentos mal decorados objetos encaixotados fórmicas descoloridas compensados óbvios lençóis com cheiro de gente, como se pode ser casual reparando na desconcertante neutralidade dos móveis triviais, diferentes dos móveis que tinham uma pessoa deitada por cima e de repente deixaram de ter, diferentes dos móveis em cima dos quais se jantava contando sobre tentáculos exaustos do polvo gigante do Pacífico e de repente não se janta, os móveis dos homens casuais às vezes baratos às vezes muito caros mas todos despojados da contração de uma dor tão estrutural e acachapante, as fibras banais dos móveis deles, as palavras que os homens casuais dizem e que não se encaixam com o que eu aprendi serem as palavras certas de um homem, as melhores para ouvir, nas casas deles eu caminho densa pelos pisos sintéticos laminados que logo se incomodam com meu peso imenso massacrando o acabamento, a água do meu banho que engrossa em mim e atola no ralo, saio alagando os banheiros, vazando pela sala, cachoeira nas varandas, nada me é casual.”

“Primera falacia desenmascarada: tomar testosterona no nos cambia de sexo; cambia (o puede cambiar, dependiendo de la dosis) el modo en el que el género es descodificado socialmente. Segunda falacia desenmascarada: la testosterona no tiene por qué ser utilizada para cambiar de género, sino simplemente como cualquier otra droga, para modificar el cuerpo y sus afectos.”

“La industria del sexo no es únicamente el mercado más rentable de Internet, sino que es el modelo de rentabñidad máxima del mercado cibernético en su conjunto (solo comparable a la especulación financiera): inversión mínima, venta directa del producto en tiempo real, de forma única, produciendo la satisfacción inmediata del consumidor en y a través de la visita al portal. Cualquier otro portal de Internet se modela y se organiza de acuerdo con esta lógica masturbatoria de consumo pornográfico. Si los analistas comerciales que dirigen Google o Ebay siguen con atención las fluctuaciones del mercado ciberporno, es porque saben que la industria de la pornografía provee un modelo económico de la evolución del mercado cibernético en su conjunto. Si tenemos en consideración que las industrias líderes del capitalismo postfordista, junto con la empresa global de la guerra, son la industria farmacéutica (bien como extensión farmacológica legal del aparato científico médico y cosmético, bien como tráfico de drogas consideradas ilegales) y la industria pornográfica, entonces habría que darle un nombre más crudo a esta «materia prima». Osemos la hipótesis: las verdaderas materias primas del proceso productivo actual son la excitación, la erección, la eyaculación, el placer y el sentimiento de autocomplacencia y de control omnipotente. El verdadero motor del capitalismo actual es el control farmacopornográfico de la subjetividad, cuyos productos son la seratonina, la testosterona, los antiácidos, la cortisona, los antibióticos, el estradiol, el alcohol y el tabaco, la morfina, la insulina, la cocaína, el citrato de sidenofil (Viagra) y todo aquel complejo material-virtual que puede atildar a la producción de estados mentales y psicosomáticos de excitación, relajación y descarga, de omnipotencia y de total control. Aquí, incluso el dinero se vuelve un significante abstracto psicotrópico. El cuerpo adicto y sexual, el sexo y todos sus derivados semiótico-técnicos son hoy el principal recurso del capitalismo postfordista.”