Quotessence
Home / Quotes / Quote by Beatriz Preciado

Quote by Beatriz Preciado

“Leo este prospecto de Testogel consciente de enfrentarme a un manual de microfascismo y, al mismo tiempo, inquieta por los efectos directos o secundarios de la molécula sobre mi cuerpo. El laboratorio presupone que el usuario de testosterona es un «hombre» que no produce naturalmente una cantidad suficiente de andrógenos y, por supuesto, que es heterosexual (las advertencias de la transferencia de la testosterona a través de la piel se dirigen a su supuesta pareja femenina). Pero ¿esta noción de hombre hace referencia a una definición cromosómica (XY), genital (que posee pene y testículos bien diferenciados) o legal (que la mención «hombre» figura sobre su carné de identidad)? Si la administración de testosterona sintética está indicada en casos de deficiencia de testosterona, ¿cuándo y bajo qué criterios es posible afirmar que un cuerpo es deficitario? ¿Son mis signos clínicos concluyentes de una falta de testosterona?, ¿acaso no es verdad que mi barba no se ha desarrollado, que mi clítoris no depasa el centímetro y medio? ¿Y cuál sería la talla ideal de un clítoris y su grado de erectibilidad? ¿Y los signos políticos?, ¿cómo medir los signos políticos?”

Quote by Beatriz Preciado

Work

Author

Beatriz Preciado

Browse famous quotes and profile details for Beatriz Preciado. more

You May Also Like

“La testosterona es una de las pocas drogas que se difunde a través del sudor, de piel a piel, de cuerpo a cuerpo. ¿Cómo controlar el tráfico, como vigilar la microdifusión de finísimas gotas de sudor, la exportación y la importación de vapores, el contrabando de exhalaciones, cómo prevenir el contacto entre vahos cristalinos, cómo controlar al diablo transparente que se desliza desde otra piel a mi piel?”

“No hay ninguna droga tan pura como la testosterona en gel. No tiene olor alguno. Sin embargo, un día después de la administración, mi sudor se hace más ácido y más dulzón. Emana de mí un olor a muñeco de plástico calentado al sol o de licor de manzana olvidado en el fondo de un vaso. Es mi cuerpo el que reacciona a la molécula. La testosterona no tiene sabor. No tiene color. No deja huella. La molécula de testosterona se disuelve, en la piel como un fantasma atraviesa un muro. Entra sin llamar. Penetra sin marcar. No es necesario ni fumarla, ni esnifarla, ni inyectarla, ni tan siquiera tragarla. Basta con acercarla a la piel y así, por simple vecindad con el cuerpo, desaparece para diluirse en mi sangre.”

“¿Cómo explicar lo que me ocurre? ¿Qué hacer con mi deseo de transformación? ¿Qué hacer con todos los años en los que me he definido como feminista? ¿Qué tipo de feminista seré ahora, una feminista adicta a la testosterona, o más bien un transgénero adicto al feminismo? No me queda otro remedio que revisar mis clásicos, someter las teorías a la sacudida que provoca en mí esta nueva práctica de administración de testosterona. Aceptar que el cambio que tiene lugar en mí es la mutación de una época.”

“Lo que no resulta explicable hoy, en una situación en una inferioridad política de las mujeres se oculta tras una aparente igualdad legal, es por qué no hay una masa de bio-mujeres que trafican y consumen testosterona para acceder a la posición hegemónica. Quizá, simplemente, las bio-mujeres no quieren el poder, prefieren seguir teniendo excusas para no triunfar, para no ganar dinero, para no tomar decisiones por sí mismas, para no dirigir los países en los que habitan, para no ser las únicas responsables de su placer sexual, de su mediocridad o de su éxito.”

“En la jerga del sonido audiófilo, la del alto nivel sonoro, se le llama revealing. Revelador, a un equipo de cualidades superiores. Tanto, que hace sentir incluso la música nostálgica y conocida de toda una vida como una experiencia nueva, arrolladora. Cimbales antes ocultos muestran su brillante cara. Paneos perdidos en el espectro espacial estéreo aparecen. Como fantasmas, los instrumentos y sus intérpretes son invocados, llegando a producir un extraño tipo de ilusión óptico-sonora.”