“—Mi madre se detuvo en aquel lugar y se quedó con la vista fija en la otra orilla. El arroyo había crecido tanto que sus aguas rugían ensordecedoras como una cascada. Me acuerdo de que llegué junto a ella, preguntándome si era necesario quedarse así de quieta para ver correr el agua. Mi madre se sentó en cuclillas y yo la imité. Entonces se giró hacia mí sonriendo y me acarició la mejilla. Luego me pasó la mano por la cabeza, por el hombro, por la espalda. Sentí su amor como un dolor sordo que me traspasaba la piel, se hundía hasta la médula de los huesos y me encogía el corazón... Fue entonces cuando supe lo mucho que duele amar a alguien.” AmorGuerraCorea Book:Imposible decir adiós Source: Imposible decir adiós
“Mio. Il pensiero le attraversò la mente veloce come un alito di vento, una scarica fredda dalla testa alle dita dei piedi. Mio. Era meno di un fatto ma più di un desiderio – venti giorni ormai dalla prima volta in cui si erano visti, un poco meno da quando l’aveva baciata. Una settimana da quando, quella sera, l’aveva quasi avuta sul pavimento della cucina. Quella sera le echeggiava ancora nelle ossa. Quella sera e Won-ho, il suo sapore, il suo tocco – informazioni non volute che l’avevano tenuta sveglia di notte, conoscenza molesta che si era portata sotto la pelle per i tre appuntamenti successivi, mai davvero da soli. Impossibile ritrovare quel furore quando sapeva benissimo che nella stanza accanto Yae-rim ascoltava musica con un auricolare solo, curiosa. Sua. Era il corollario di mio – impossibile possedere qualcuno, averlo, senza che lui ci possieda, uno scambio uguale, pelle per pelle, sangue per sangue. Sua: quella sillaba piccolissima, quasi una catena sulla pelle. Lo guardò lavorare, accorciare i rami con gesti esperti, accurati, le cesoie che brillavano al sole. Si ascoltò il sangue correre lento ma tiepido nelle vene, il cuore battere piano. Mio, sua. La sintattica sapeva essere pericolosa.” RomanceAmoreCorea Book:Le cesoie di Busan Source: Le cesoie di Busan
“Claramente se arrepentía de lo que había hecho con su vida, de su condición de madre. Kim Ji-young imaginó una piedra pequeña pero pesada y dura que retenía la larga falda de su madre, y se sintió triste al identificarse con esa piedra. Su madre, percatándose de ello, acarició con ternura su cabello despeinado.” FeminismoMaternidadCorea Book:82년생 김지영 Source: 82년생 김지영
“Cuando Kim Ji-young estaba en primaria, un día su madre se quedó mirando una nota escrita por su maestra y, súbitamente, dijo: —Yo también quise ser maestra —a Kim Ji-young el comentario le pareció absurdo y se echó a reír, porque para ella su madre era su madre y nada más—. De veras. Cuando estábamos en primaria, yo era la mejor estudiante de todos mis hermanos. Incluso era mejor que tu tío mayor. —Entonces, ¿por qué no te convertiste en maestra? —Porque tuve que ganar dinero para pagar los estudios de tus tíos. Pasaba con todas. Así era la vida de las mujeres entonces. —Ahora puedes ser maestra. —Ahora tengo que ganar dinero para costear tu educación y la de tus hermanos. Pasa con todas. Así es la vida de las madres hoy en día.” FeminismoMaternidadCorea Book:82년생 김지영 Source: 82년생 김지영
“La madre de Kim Ji-young fue sola a abortar. En modo alguno era su decisión, pero de cualquier modo era su responsabilidad. Y a su lado no había nadie para consolarla. Mientras aullaba como un animal que hubiera perdido a su cría ante una fiera, la ginecóloga le acarició las manos y le dijo: «Lo siento». Solo eso impidió que se volviera loca allí mismo.” FeminismoAbortoCorea Book:82년생 김지영 Source: 82년생 김지영