Quotessence
Home / Topics / Esposa Quotes

Esposa Quotes

Browse 9 quotes about Esposa.

Esposa Quotes

“El marido debe amar a la esposa como Cristo amó a su Iglesia y —sigamos leyendo— «dio la vida por ella» (Efesios 5, 25). Así pues, esta autoridad está más plenamente personificada no en el marido que todos quisiéramos ser, sino en Aquel cuyo matrimonio más se parece a una crucifixión, cuya esposa recibe más y da menos, es menos digna que él, es —por su misma naturaleza— menos amable. Porque la Iglesia no tiene más belleza que la que el Esposo le da; Él no la encuentra amable, pero la hace tal. Hay que mirar el crisma de esta terrible coronación no en las alegrías del matrimonio de cualquier hombre, sino en sus penas, en la enfermedad y sufrimientos de una buena esposa, o en las faltas de una mala esposa, en la perseverante (y nunca ostentosa) solicitud o inextinguible capacidad de perdón de ese hombre, perdón, no aceptación. Así como Cristo ve en la imperfecta, orgullosa, fanática o tibia Iglesia terrena a la Esposa que un día estará «sin mancha ni arruga», y se esfuerza para que llegue a serlo, así el esposo, cuya autoridad es como la de Cristo (y no se le ha concedido ninguna de otra clase), jamás debe desesperar. Por tanto, en esos matrimonios desgraciados, la «autoridad» del marido, si es que puede mantenerla, es más semejante a la de Cristo.”

“Muitas mulheres dizem com orgulho “sou mãe em primeiro lugar” ou então, “fulana é a melhor mulher que conheço: vive pelos filhos”. Apesar de toda a exaltação de mãe a que nos acostumamos, porque vivemos num país de mariolatria, erraremos redondamente se dermos maior importância à maternidade do que ao casamento. Não se pode ser boa mãe sem ser boa esposa, pois o ambiente em que os filhos serão criados de modo positivo é o de harmonia conjugal. Muitas mães deixaram de atender ao marido em favor dos filhos e hoje não têm nem filhos nem marido ao seu lado. Quando nos casamos, prometemos amar, respeitar e obedecer a nosso marido “até que a morte nos separe”. Os filhos são tesouros emprestados a nós por uns dezoito ou vinte anos, enquanto esse “até que a morte nos separe” se estende a vinte e cinco, trinta, quarenta ou cinquenta anos. Por isso, na lista de prioridades da mulher do pastor, ou de qualquer mulher, depois de Deus, deverá estar o seu cônjuge.”