“Recordé la frase de Carracedo, aquella que me conmovió al oírsela el día del funeral de Manolo Castro: a partir de una edad todos somos ya su-pervivientes. ¡Cuánta razón tenía! Cercano a los sesenta, al borde, pues, de la jubilación si en lugar de dedicarme a escribir hubiera seguido trabajando en prensa, las pérdidas a mi alrededor se contaban por docenas no sólo entre mis familiares sino también entre mis antiguos compañeros de trabajo y mis amigos. La vida, como la guerra, había sembrado de cadáveres mi horizonte, unos reales y otros sentimentales, como los de las mujeres de las que me enamoré antes de encontrar a Martina.” AmistadRecuerdosAmigosAñoranzaEnamorarCadáveresSupervivientes Book:Vagalume Source: Vagalume