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Quote by Craig D. Lounsbrough

“At the point that I lay on my deathbed or find myself at the end of my life in whatever way that might come, I want to know with assurance that I squeezed everything out of my life and into the lives of those around me. I want to be wrung dry. I want to be a limp rag empty of everything. For if there is even the slightest hint of moisture within me that I somehow did not squeeze out into the life of someone else, I may have done well in life, but I nonetheless carried something to my grave that should have been left in the life of someone now standing at my graveside. And to die empty is the passion that wrings me dry in the living of my days.”

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Craig D. Lounsbrough

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“• "A ratos me siento culpable, pero la innegable verdad es que no la he echado de menos. Ni a ella ni su férreo control sobre mi. Ni siquiera me apetece volver a casa, a ese ambiente opresivo en el que siempre siento que estoy fallando en algo o que me puede ocurrir algo malo, y en el que atisbar una sonrisa es casi misión imposible. Lo siento en el alma, pero ha llegado un momento en mi vida en que prefiero ser egoísta, buscar mi propia salida del agujero, que seguir sufriendo junto a ella".”

“Habían pasado toda la mañana en la cama. Juntos... Entre caricias, besos, y risas volvieron a hacerse el amor con más lentitud que la primera vez. Los jadeos y los suspiros sustituyeron a las palabras. Las miradas que se prodigaron dieron forma a sus sentimientos. Sus manos, sus cuerpos transmitieron todo lo contrario que sus miedos impidieron ofrecerse. Se habían reencontrado, se habían amado, y Álex temblaba ante el futuro que se le presentaba con León. [Capítulo 8, Alex y León]”

“—Vale. Está bien. Pero como vuelva a besarme… —Se calló de pronto, tapándose la boca con las manos. Cuando el cerebro de Eve asimiló lo que su hermana acababa de decir saltó como un resorte. —¿Saúl te ha besado? —Em negó con la cabeza—. ¿Cuándo? —Volvió a negar—. ¿Anoche? —Negó de nuevo—. ¿Tú le correspondiste? Emily se levantó de la silla y fue hacia el fregadero, en un vano intento de alejarse de ese interrogatorio. —Te digo que no pasó nada —mintió. —¡Tú también le besaste! —afirmó su hermana. Ella se volvió y la miró. —Pero no se repetirá —señaló mientras se abrazaba a sí misma. —¿Por qué? —preguntó con curiosidad. —Porque no —contestó. —¿Por qué no? —insistió asomando en su rostro una leve sonrisa. —Porque no —sentenció seria pero la reacción de su hermana la descolocó. Eve gritó y comenzó a saltar de alegría por la habitación.”