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Quote by Fernando Savater

“Estamos destinados a inventar nuestro destino, sin segundas oportunidades. Por eso los hombres nos equivocamos y nos defraudamos, y cometemos atrocidades, pero también, gracias a eso, podemos transformar nuestra vida, inventar sus contenidos.”

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Work

Ética de urgencia

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Author

Fernando Savater

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“Mais explicitamente: sabedoria não é o conhecimento de algum deus pagão nem tampouco, digamos, do princípio primeiro de Espinosa. Ter sabedoria é ter Cristo. Cristo é a verdade; Cristo é a sabedoria de Deus. Uma razão para fazer da verdade o objetivo dos nossos esforços é que, se amamos o que pode ser perdido, não podemos ser felizes. Mas Deus, Cristo e a verdade são imutáveis, e se temos isso, nossa bem-aventurança é permanente.”

“Um homem bom é aquele que, vivendo no mundo real, não perde a compaixão, a caridade, a lealdade e a dignidade. Isto requer uma explicação. O homem que acredita que o mundo é um lugar bom e que somos todos irmãos, é um imbecil. Não é bom, é idiota, um ingénuo. Isso não é uma virtude nem merece admiração -- a ignorância não merece admiração. Agora, o ser humano que sabe que o mundo é um lugar perigoso e hostil, onde o mal é frequente, onde a ambição, a luxúria e a crueldade são constantes e por vezes não são só caracetrísticas humanas, mas regras cósmicas -- porque o cosmos é cruel, aí estão os tsunamis, os terramotos, as inundações --; o ser humano que compreende que é um animal perigoso e, estando consciente disso, vive com dignidade, com decoro, com lealdade, com honra, com compaixão para com os outros, esse é um homem bom. Para ser bom, há que ser lúcido, sem lucidez não há bondade. -- Entrevista ao Expresso, publicada em 29/01/2021 na Edição nº 2518 da Revista”

“Una de las tareas primordiales del Estado y de la nación es evitar que este sector del pueblo caiga bajo la influencia de pésimos educadores, ignorantes o incluso mal intencionados. El Estado tiene por lo tanto la obligación de controlar su educación y oponerse al abuso. La prensa, ante todo, debe ser objeto de una estricta vigilancia, porque la influencia que ejerce sobre esas gentes es la más eficaz y penetrante de todas, ya que no obra transitoriamente, sino en forma permanente. En lo sistemático y en la eterna repetición de su prédica estriba el secreto de la enorme importancia que tiene. Jamás debe el Estado dejarse sugestionar por la cháchara de la llamada «libertad de prensa». Rigurosamente y sin contemplaciones el Estado tiene que asegurarse de este poderoso medio de la educación popular y ponerlo al servicio de la nación.”

“A veces sentía como si Dov intentara encontrarle un fallo. Si Sadie se pasaba el día leyendo una novela, él le decía: «Cuando tenía tu edad, yo estaba programando sin parar». O si Sadie era demasiado lenta para terminar una tarea que él le había asignado, le decía: «Eres brillante, pero vaga». Además de trabajar en los videojuegos de él, ella tenía toda la carga lectiva de un curso entero. Si se lo comentaba a Dov, él le decía: «Jamás jamás jamás te quejes». O bien: «Por eso no trabajo con estudiantes». Si ella le hablaba de un videojuego que admiraba y que para él no era para tanto, él explicaba las razones por las que era terrible. Y eso no se aplicaba solo a los videojuegos, sino a las películas, los libros y el arte en general. Llegó un punto en el que ella nunca expresaba de manera directa su opinión sobre nada. Se entrenó para empezar las conversaciones con: «¿Tú qué piensas, Dov?».”