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Quote by Nalini Singh

“— He oído que tu Campanilla está aquí. —Dijo Dmitri. Una pausa llena de significado. —¿Qué? —Ten cuidado con Illium , Elena. Es vulnerable a la humanidad de tu interior. —Dicho esto se marchó. No reaccionó hasta que percibió el susurro de unas alas angelicales. —Quédate ahí. —Permanecía de espaldas a Illium mientras hablaba—. Quiero inspeccionar el lugar primero. —Tus deseos son órdenes para mí. Lo miró por encima del hombro y vio que Illium pasaba una daga de plata repujada entre sus dedos con asombrosa velocidad. Su amigo, pensó. Era su amigo. Y no enturbiaría aquella amistad con falsas preocupaciones. —¿Por qué me miras así, Ellie? —preguntó Illium sin apartar la vista de la daga que bailoteaba entre sus dedos. Su respuesta fue instintiva. —Eres tan guapo que resulta difícil resistirse. Una sonrisa deslumbrante, un deje de aquel acento británico aristocrático en su respuesta. —Resulta muy duro ser yo mismo, eso es cierto.”

Quote by Nalini Singh

Work

Archangel's Consort

In this fantasy novel, the story revolves around the intricate bond between an archangel and their chosen consort. The narrative weaves through a tapestry of celestial politics, forbidden passions, and the eternal struggle between good and evil. The characters are thrown into a world where divine power and human emotions collide, leading to a tale of redemption and sacrifice. more

Author

Nalini Singh
Nalini Singh

Nalini Singh is a renowned Canadian science fiction author known for her unique blend of romance and fantasy elements. Born in 1977, she began writing in 1999 and has since published numerous works. Her novels often combine science fiction, fantasy, and romance, winning her a dedicated fan base. more

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“Illium , que tenía una expresión tan apagada como siempre aquellos últimos días, se volvió hacia ella. —¿Te importa que lo intente yo? —Dale una buena patada en el culo. Illium se quitó la camisa y las botas, y extendió una mano para solicitar una de las espadas de Veneno. Sonriente, el vampiro se la entregó. —¿Estás seguro de que podrás soportarlo, hermosísima Campanilla? —¿Te he hablado alguna vez de mis botas de piel de serpiente? —lo desafió Illium con una sonrisa salvaje, y Elena supo que Veneno estaba a punto de pagar los platos rotos de lo que atormentaba al ángel de alas azules. Veneno hizo girar el sable en la mano. —Creo que necesito unas cuantas plumas nuevas para mi almohada.”