Quotessence
Home / Quotes / Quote by Philip Pullman

Quote by Philip Pullman

“Mira, cariño, a nadie le pasaría nunca por la cabeza hacer una operación a un niño sin someterlo antes a una prueba. ¡Y nadie soñaría siquiera en separar a un niño de su daimonion! La única cosa que se le hace es un pequeñísimo corte y a partir de aquel momento ya no hay otra cosa que felicidad. ¡Felicidad para siempre! Tu daimonion es para ti un amigo y un compañero maravilloso mientras eres joven pero, cuando llegas a a pubertad, una edad que ya estás a punto de alcanzar, los daimonions te transmiten una gran cantidad de pensamientos y de sentimientos muy desagradables y eso es precisamente lo que hace que el Polvo penetre en el interior. Gracias a una rápida operación realizada antes de que esto suceda, se alejan para siempre las complicaciones. Y tu daimonion sigue contigo... sólo que queda desconectado de ti. Se convierte en... un cachorrillo encantador. ¡El mejor cachorrillo del mundo! ¿No te gustaría tener un cachorrillo? (Marisa Coulter)”

Quote by Philip Pullman

Work

Northern lights

This novel is a part of a trilogy and delves into the political turmoil and social unrest in a fictional Scandinavian country. The story follows a young protagonist who becomes involved in the revolutionary movement, navigating the complexities of power, ideology, and personal beliefs. more

Author

Philip Pullman
Philip Pullman

Philip Pullman is a British film writer known for his adaptations of literary works. Born in October 1946, he is a prolific writer who has adapted several renowned novels into film scripts. more

You May Also Like

“O Trono, se existia, existia por consentimento da Revolução - Revolução que impusera a coroa na fronte da varonil princesa e lha poderia retirar - ou a ela, ou à sua descendência desde que ao direito histórico da dinastia se salvaguardava o direito legal da constituição e a legitimidade do Princípio cedia à legalidade do Facto. Adivinham-se as consequências. E se as sentiu D. Maria II em sua própria vida, mais dolorosamente as sentiria El-Rei D. Carlos, sem mêdo, ao cair espingardeado no Terreiro do Paço em nome da mesma liberdade que obrigava a embarcar em Sines, pobre como Job, o último soberano legítimo de Portugal.”