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Quote by Morris Gleitzman

“De repente quiero que me clave una de las jeringuillas, para poder caer en un sueño profundo y no despertarme nunca, para no volver a sentir este dolor nunca más.”

Quote by Morris Gleitzman

Book:Once

Work

Once

This book delves into the complexities of human relationships and the passage of time, focusing on the enduring power of love and the memories that shape our lives. more

Author

Morris Gleitzman
Morris Gleitzman

Morris Gleitzman is an Australian author renowned for his children's literature. His works often tackle complex social issues while maintaining a light and humorous tone. Born on January 9, 1953, he has published numerous books that have been well-received by readers. more

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“Un día vi a un soldado coger un gato y golpearle la cabeza contra un muro. Luego, le cortó las patas y se lo escondió en la chaqueta. Le seguí, hasta que llegó a un campo. Ese alemán despellejó el gato, lo hirvió en su cazo y se lo comió allí mismo. Realmente eso fue algo muy triste de ver. Me dio mucho asco, pero me aguanté las ganas de vomitar, pensé: «Allí está el Tercer Reich de Hitler saliendo a cenar»; y entonces empecé a troncharme de risa. Ahora me avergüenzo de ello, pero es lo que hice.”

“Los pesados bombarderos rusos pasaban por encima de las casas con un sonido de trueno y soltaban sus proyectiles al azar, buscando al enemigo que jugaba a las escondidas con ellos. En éste juego macabro de gallina ciega, éramos nosotros los que estábamos vendados. Con los ojos cerrados, la cara escondida entre las manos, acechábamos el paso de los aviones y nuestros dedos temblorosos palpaban ansiosamente lo muros chorreantes.”

“Con las brasas todavía ardiendo: la comunidad científica se ha lamentado profundamente su participación en la creación de la bomba atómica, y ha hecho un examen de conciencia realmente escaso respecto a su creación de la ciencia de la eugenesia. Las 450 000 muertes debidas a la bomba son relativamente pequeñas frente a los muchos millones de muertos resultantes de la campaña eugenésica del nacionalsocialismo. Las víctimas del Holocausto son las víctimas de la ciencia de la eugenesia, por la que tantos científicos habían hecho campaña activamente antes de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la comunidad científica se ha enfrentado a su complicidad con el silencio colectivo y, a veces, con la censura absoluta cuando se trata del tema de la eugenesia.”

“Los periódicos estadounidenses solían elogiar frecuentemente la eugenesia justo antes de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto... Es decir, hasta que Hitler reveló cómo era realmente la eugenesia. Evitaron el tema durante décadas a partir de entonces.”

“Em 1935, ainda antes da Segunda Guerra Mundial, realmente houve uma bem organizada e bastante sofisticada expedição alemã, munida de hidroavião e de outros recursos avançados para a época, que, com a ajuda do governo Vargas, passou um ano e sete meses conhecendo e mapeando aquela remota e completamente desconhecida região na fronteira do Brasil com a Guiana Francesa. Pelo que pesquisei, os alemães colheram amostras, catalogaram boa parte da flora e da fauna e estabeleceram contato com as tribos indígenas antes mesmo de o Brasil marcar presença naquelas bandas.”

“La historia de Kasia y Gosia sin duda tenía suficientes rasgos personales para relatarse en un grueso libro que precisamente se llamaría La historia de Kasia y Gosia. Incluso podría publicarse en sendos volúmenes. Si cada una hubiese llevado un diario, sus vidas paralelas se revelarían muy distintas. nunca sería igual el mundo, los sueños y la muerte vistos a través de los ojos de Kasia que narrados por la palabra de Gosia. Pero si hasta esa fecha no había aparecido ninguna de las niñas en el piso que ocupaba Kazimierz si apenas se había deslizado un mensaje en yïdish luego de tanto tiempo, entonces debía suponerse que jamás volverían; aceptar que la historai de ambas había sido la misma que la de otra plétora de judíos. Ya no importaba si a Kasia le gustaba la rayuela y a Gosia la gallina ciega. Daba lo mismo si de verdad habían aprendido griego. Se había borrado cualquier vestigio de su infancia, de su yo.La suma de individuos era una masa. Ahora el relato de sus vidas era el relato de sus muertes. Iniciaba con un vagón para el transporte de ganado y terminaba donde ya se sabe que termina. Había que desechar aquel episodio sobre Gosia empujando a Kasia, suprimir toda especulación sobre el futuro, si una sería una puta, si la otra defraudaría al marido, o si ambas se volverían oculistas que engañan a sus clientes, porque todas las víctimas son buenas, por todas hay que llorar, y si una vivió más que la otra fue porque supo contener la respiración, y pobre de ella porque en esa situación más vida no es sino peor muerte.”