Quotessence
Home / Quotes / Quote by Fernando Vallejo

Quote by Fernando Vallejo

“…la fugacidad de la vida humana a mi no me inquieta; me inquieta la fugacidad de la muerte: esta prisa que tienen aquí para olvidar. El muerto más importante lo borra el siguiente partido de fútbol…”

Quote by Fernando Vallejo

Work

La virgen de los sicarios

Browse quotes and source details for this work. more

Author

Fernando Vallejo
Fernando Vallejo

Fernando Vallejo is a renowned Colombian novelist known for his unique literary style and profound insights into the social realities of Latin America. His works often use history and reality as a backdrop to explore the relationship between individuals and society. more

You May Also Like

“The teaching of the sexual tantras all come down to one point. Although desire, of whatever shape or form, seeks completion, there is another kind of union than the one we imagine. In this union, achieved when the egocentric model of dualistic thinking is no longer dominant, we are not united with it, nor am I united with you, but we all just are. The movement from object to subject, as described in both Eastern meditation and modern psychotherapy, is training for this union, but its perception usually comes as a surprise, even when this shift is well under way. It is a kind of grace. The emphasis on sexual relations in the tantric teachings make it clear that the ecstatic surprise of orgasm is the best approximation of this grace.”

“...cuando alguien muere, pensamos que ya se ha hecho tarde para cualquier cosa, para todo —más aún para esperarlo—, y nos limitamos a darlo de baja. También a nuestros allegados, aunque nos cueste mucho más y los lloremos, y su imagen nos acompañe en la mente cuando caminamos por las calles y en casa, y creamos durante mucho tiempo que no vamos a acostumbrarnos. Pero desde el principio sabemos —desde que se nos mueren— que ya no debemos contar con ellos, ni siquiera para lo más nimio, para una llamada trivial o una pregunta tonta ('¿Me he dejado ahí las llaves del coche?', ¿A qué hora salían hoy los niños?'), para nada. Nada es nada. En realidad es incomprensible, porque supone tener certidumbres y eso está reñido con nuestra naturaleza: la de que alguien no va a venir más, ni a decir más, ni a dar un paso ya nunca —para acercarse ni para apartarse—, ni a mirarnos, ni a desviar la vista. No sé cómo lo resistimos, ni cómo nos recuperamos. No sé cómo nos olvidamos a ratos, cuando el tiempo ya ha pasado y nos ha alejado de ellos, que se quedaron quietos.”

“Como si el mundo se encogiera en torno a un núcleo de entidades desglosables. Las cosas cayendo en el olvido y con ellas sus nombres. Los colores. Los nombres de los pájaros. Alimentos. Por último los nombres de las cosas que uno creía verdaderas. Más frágiles de lo que él habría pensado. Cuánto de ese mundo había desaparecido ya? El sagrado idioma desprovisto de sus refrentes y por tanto de su realidad. Rebajado como algo que intenta preservar su calor. A tiempo para desaparecer para siempre en un abrir y cerrar de ojos.”