Quotessence
Home / Quotes / Quote by Javier Marías

Quote by Javier Marías

“...cuando alguien muere, pensamos que ya se ha hecho tarde para cualquier cosa, para todo —más aún para esperarlo—, y nos limitamos a darlo de baja. También a nuestros allegados, aunque nos cueste mucho más y los lloremos, y su imagen nos acompañe en la mente cuando caminamos por las calles y en casa, y creamos durante mucho tiempo que no vamos a acostumbrarnos. Pero desde el principio sabemos —desde que se nos mueren— que ya no debemos contar con ellos, ni siquiera para lo más nimio, para una llamada trivial o una pregunta tonta ('¿Me he dejado ahí las llaves del coche?', ¿A qué hora salían hoy los niños?'), para nada. Nada es nada. En realidad es incomprensible, porque supone tener certidumbres y eso está reñido con nuestra naturaleza: la de que alguien no va a venir más, ni a decir más, ni a dar un paso ya nunca —para acercarse ni para apartarse—, ni a mirarnos, ni a desviar la vista. No sé cómo lo resistimos, ni cómo nos recuperamos. No sé cómo nos olvidamos a ratos, cuando el tiempo ya ha pasado y nos ha alejado de ellos, que se quedaron quietos.”

Quote by Javier Marías

Work

Los enamoramientos

Browse quotes and source details for this work. more

Author

Javier Marías

Javier Marías, born on September 20, 1951, is a renowned Spanish novelist. His works are known for their unique narrative techniques and profound psychological insights, which have won him a wide audience. more

You May Also Like

“Como si el mundo se encogiera en torno a un núcleo de entidades desglosables. Las cosas cayendo en el olvido y con ellas sus nombres. Los colores. Los nombres de los pájaros. Alimentos. Por último los nombres de las cosas que uno creía verdaderas. Más frágiles de lo que él habría pensado. Cuánto de ese mundo había desaparecido ya? El sagrado idioma desprovisto de sus refrentes y por tanto de su realidad. Rebajado como algo que intenta preservar su calor. A tiempo para desaparecer para siempre en un abrir y cerrar de ojos.”

“You get what you give," we will tell his sorry, selfish ass." The Betty Lady has spoken. I detect a Bronx accent. "But," I demur, "it will make the other woman say, ´See? She IS a jealous and paranoid and pushy wife.´" The Betty Lady rips open a cell phone statement with a nail file and, without looking up at me, says, "Let me tell you something, honey. In my experience? The only thing they care about is what they see in the mirror each morning and WINNING...or their perception of winning.”