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Quote by Henry David Thoreau

“No; sed Colones de los continentes y mundos enteramente nuevos de vuestro interior y abrid nuevas vías, no para el comercio, sino para las ideas. Todo hombre es dueño y señor de un reino junto al cual el imperio terrestre del zar no es sino una nimiedad, un rimerillo dejado por el hielo. Sin embargo, algunos que no se tienen respeto a sí mismos pueden pasar por patriotas y sacrificar lo más grande a lo más vano. Aman el suelo que conformará su tumba, pero no sienten simpatía alguna por el espíritu que anima aún su propio barro.”

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Work

Walden or, Life in the Woods

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Author

Henry David Thoreau

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“portugal ainda é uma máquina de fazer espanhóis. é verdade, quem de nós, ao menos uma vez, não lamentou já o facto de sermos independentes, quem, mais do que isso até, não desejou que a espanha nos reconquistasse, desta vez para sempre e para salários melhores. deixem-se de tretas, meus amigos, que o patriotismo só vos fica mal, bem iam assentar-vos uns nomes à maneira, como pepe e pablo, diego ou santiago, assim a virar para o outro lado da fronteira, onde se come mais à boca grande e onde sempre houve mais ritmo no sangue.”

“Quiero que la nación tenga un gobierno dimanado del pueblo y sostenido por el pueblo... Quiero que hagamos la declaración de que no hay otra nobleza que la de la virtud, el saber, el patriotismo y la caridad; que todos somos iguales pues del mismo origen procedemos; que no haya privilegios ni abolengos; que no es racional, ni humano, ni debido que haya esclavos, pues el color de la cara no cambia el del corazón ni el del pensamiento; que se eduque a los hijos del labrador y del barretero como a los del más rico hacendado; que todo el que se queje con justicia, tenga un tribunal que lo escuche, que lo ampare y lo defienda contra el fuerte y el arbitrario.”

“Hentman observava-o. Em seguida, deu de ombros e começou a desdobrar o contrato — Olhe aqui. Veja quanto você vai ganhar —Brandiu o contrato com o charuto na mesma mão — Esta cambada de espiões pode te pagar o mesmo? Fazer a América rir é um ato de patriotismo; ajuda a levantar o moral e a derrotar os comunas. Na verdade, é mais patriótico do que você está fazendo; esses simulacros são umas engenhocas frias; eles me dão nojo.”

“Conozco gente, conozco ciudades, granjas, montañas y ríos y piedras, conozco cómo se pone el sol en otoño del lado de un cierto campo arado en las colinas; pero ¿qué sentido tiene encerrar todo en una frontera, darle un nombre y dejar de amarlo donde el nombre cambia? ¿Qué es el amor al propio país? ¿El odio a lo que no es el propio país? Nada bueno.”

“Conozco gente, conozco ciudades, granjas, montañas y ríos y piedras, conozco como se pone el sol en otoño del lado de un cierto campo arado en las colinas; pero ¿qué sentido tiene encerrar todo en una frontera, darle un nombre y dejar de amarlo donde el nombre cambia? ¿Qué es el amor al propio país? ¿El odio a lo que no es el propio país? Nada bueno.”

“Durante nuestra conversación advertí que la multitud aumentaba, apretándose más. Componíanla personas de ambos sexos y de todas las clases de la sociedad, espontáneamente venidas por uno de esos llamamientos morales, íntimos, misteriosos, informulados, que no parten de ninguna voz oficial, y resuenan de improviso en los oídos de un pueblo entero, hablándole el balbuciente lenguaje de la inspiración. La campana de ese arrebato glorioso no suena sino cuando son muchos los corazones dispuestos a palpitar en concordancia con su anhelante ritmo, y raras veces presenta la historia ejemplos como aquel, porque el sentimiento patrio no hace milagros sino cuando es una condensación colosal, una unidad sin discrepancias de ningún género, y por lo tanto una fuerza irresistible y superior a cuantos obstáculos pueden oponerle los recursos materiales, el genio militar y la muchedumbre de enemigos. El más poderoso genio de la guerra es la conciencia nacional, y la disciplina que da más cohesión, el patriotismo.”

“Nunca falta algún odioso que me calcule cuarenta. Supongo que mi modo de vestir tampoco me ayuda, justo es reconocerlo. Pero no puedo evitarlo: los jeans y las zapatillas me producen un rechazo insuperable. No en otros, cuidado. En el resto de la gente los acepto como totalmente naturales. Pero en mí me suenan impostados, se me hacen parte de un incompleto disfraz de payaso triste. Las poquísimas veces que intenté vestirlos sufrí como loco: sentía que en cualquier momento alguien terminaría por echarse a reír, señalándome con el dedo, invitando a los demás a sumarse a su carcajada.”