“Mientras terminaba la correa que me había ayudado a comenzar,perdida en mis meditaciones, le agradecí en silencio por el tiempo que había dedicado a hablar conmigo, más que por el arte que me había transmitido, pues descubría que lo más valioso que tienen los demás para darnos es su tiempo. El tiempo al cual la muerte le da su valor.”
Source: Even Silence Has An End: My Six Years of Captivity in the Colombian Jungle
“Debía seguir caminando, seguir en movimiento, alejarme. Al amanecer volverían a iniciar la persecución. Mas en el calor de la acción me repetía «soy libre», y mi voz me hacía compañía”
Source: Even Silence Has An End: My Six Years of Captivity in the Colombian Jungle
“Comprendo que soy terriblemente cobarde. No quiero morir, porque amo la vida apasionadamente. ¡Nunca había sabido hasta hoy cuánta es mi ansia de vivir! Si consigo librarme de este infierno, jamás podré volver a ser lo que era antes.”
Source: The Collector
“En poco tiempo, me volví adicta al diccionario. Me pasaba la mañana sentada en mi mesa de trabajo, con una vista inmejorable sobre el río, y viajaba en el tiempo y el espacio pasando cada hoja. Al principio, me dejaba llevar por el capricho del momento. Poco a poco, fui estableciendo una metodología que me permitía hacer investigaciones sobre un tema preestablecido con la lógica de un juego de pistas. No podía creer tanta felicidad. Ya no sentía el paso del tiempo.”
Source: Even Silence Has An End: My Six Years of Captivity in the Colombian Jungle
“Aquella tarde, bajo la maldita lluvia, acurrucada sobre mi infortunio, entendí que sin duda podía ser como ellos.”
Source: Even Silence Has An End: My Six Years of Captivity in the Colombian Jungle
“Encadenada del cuello a un árbol, desposeída de toda libertad, la de mo-verse, sentarse o pararse, hablar o callar, la de comer o beber, y aún la más elemental de todas, la de aliviarse del cuerpo, Entendí —pero me tomó muchos años hacerlo— que uno guarda la más valiosa de las libertades, la que nadie le puede arrebatar a uno: aquella de decidir quién unoq uiere ser. Ahí, en ese momento y como si fuera evidente, decidí que no sería más una víctima. Tenía la libertad de elegir entre odiar a Enrique o disolver ese odio en la fuerza de ser quien yo quería. Podía morir, claro está, pero yo ya estaba en otra parte. Era una sobreviviente.”
Source: Even Silence Has An End: My Six Years of Captivity in the Colombian Jungle
“Era inútil. Ella había matado todo romance entre los dos, y se había convertido en una mujer cualquiera para mi. Como las demás. Ya había dejado de respetarla; ya nada quedaba de respetar en ella.”
Source: The Collector
“Fue como si me hubiera caído, desde el borde del mundo, al vacío. Un borde que apareció así, como de repente.”
Source: The Collector
“«Es mentira que nos hayan exigido mil millones de pesetas», dijo uno de mis tíos a los medios. «¿Cómo reaccionó su padre el pasado viernes?», preguntó un periodista. «En ningún momento tuvo reparo alguno en ser secuestrado. Se vistió, cogió un sombrero y algunos libros y se dirigió a nosotros para que estuviéramos tranquilos», contestó mi padre.”
Source: El comensal
“Sí. Sabía dónde estaba. Una habitación… una habitación sin ventanas… su sentido cinematográfico le dijo que estaba en un sótano, esperando ser descuartizada o inyectada con un líquido experimental que le proveería superpoderes y ampliaría la escala de su responsabilidad moral.
«Sigue así, Liz. Tu sentido del humor seguro te saca de esta.»”
Source: Asesino de Santas