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Quote by Yukio Mishima

“Diventare kamikaze significava divenire noi stessi una divinità. Pur essendo uomini pregavamo noi stessi, e in noi stessi riponevamo la nostra fede. Questa realizzazione era la nostra morte. Ma affinché anche noi potessimo essere mistici, e l'incarnazione del Dio, era necessario che l'Imperatore rifulgesse sul gradino più alto della divinità. Era quella la sorgente della nostra immortalità, la fonte che avrebbe reso gloriosa la nostra morte, l'unico filo che ci legava al mondo.”

Quote by Yukio Mishima

Author

Yukio Mishima
Yukio Mishima

Yukio Mishima was a Japanese author and playwright, a prominent figure in post-war Japanese literature. His works, characterized by a fusion of traditional Japanese aesthetics and modernist techniques, often explored themes of tradition, ritual, and the samurai code. more

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“—Ejima m, ¿qué ocurre? —volvió a preguntar. —En realidad, nada. Nada que sea nuevo —contestó Olanna, con la mirada fija en la botella de coñac sobre la mesa—. Quiero que esta guerra acabe para que él pueda volver. Se ha convertido en otra persona. —Todos estamos en esta guerra, y nos toca a nosotros decidir si nos convertimos o no en otra persona —dijo Kainene.”

“A leitura dos jornais, sempre penosa do ponto de ver estético é-o frequentemente também do moral, ainda para quem tenha poucas preocupações morais. As guerras e as revoluções - há sempre uma ou outra de que narram - chegam, na leitura dos seus efeitos, a causar não horror mas tédio. Não é a crueldade de todos aqueles mortos e feridos, o sacrifício de todos os que morrem batendo-se, ou são mortos sem que se batam, que pesa duramente na alma: é a estupidez que sacrifica vidas e haveres a qualquer coisa inevitavelmente inútil. Todos os ideais e todas as ambições são um desvio de comadres homens.”

“Todas las historias militares que glorifican a los grandes generales simplifican en exceso la prosaica verdad: los vencedores de las guerras del pasado no fueron siempre los ejércitos que disponían de los mejores generales y las mejores armas, sino que a menudo fueron simplemente aquellos que portaban los gérmenes más desagradables para transmitirlos a sus enemigos.”

“El carácter invasivo de la violencia y su larga duración han actuado paradójicamente en detrimento del reconocimiento de las particularidades de sus actores y sus lógicas específicas, así como de sus víctimas. Su apremiante presencia ha llevado incluso a subestimar los problemas políticos y sociales que subyacen a su origen. Por eso a menudo la solución se piensa en términos simplistas del todo o nada, que se traducen o bien en la pretensión totalitaria de exterminar al adversario, o bien en la ilusión de acabar con la violencia sin cambiar nada en la sociedad.”