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Quote by Miguel de Cervantes Saavedra

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Miguel de Cervantes Saavedra

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“[He] looked exactly like Michael's idea of Don Quixote, 'the luminary and mirror of all knight-errantry', and for that gentle and melancholy knight Michael had always had the greatest affection. Indeed, he was almost his favourite character in literature . . . And he had been created by a man in prison . . . The thought of the great Cervantes, 'the maimed perfection', and of his sufferings so triumphantly endured, was one of the things that had helped to keep him sane many times, he imagined. He was young enough to believe that men go mad, that men die, more easily than in fact they do. He put the point where endurance is no longer possible at a reasonable distance along the way, not at that distant point where John could have told him that it does in fact exist.”

“A partir de 1789, resulta claro que la posición relativa del gobernante y su gobernado ya no será nunca la misma, ni siquiera en el caso de monarquías reincidentes; tampoco puede ser la misma, como es apenase vidente, la palabra que intente nombrar esa relación.La posición del hombre corriente en el mundo es otra: si Cervantes escribe en un mundo donde Dios ya no está donde estaba antes —si escribe precisamente porque Dios ya no está donde estaba antes—, si aquella novela fundadora se impregna de la incertidumbre profunda y el espíritu de duda que invaden nuestra visión de un mundo sin certezas divinas, una convulsión similar ocurre a partir de la Revolución francesa.”

“Continuaba cuestionando los límites del mundo, al ver la miseria de quien con ellos se conforma, y no pude soportar por mucho tiempo lo fácil de la ficción: yo le exigía la realidad, me volví loco. Si mentía, me quedaba en el plano de la poesía, de una superación verbal del mundo. Si perseveraba en una denigración ciega del mundo, mi denigración era falsa (como la superación). En cierto modo, mi conformidad con el mundo se profundizaba. Pero al no poder mentir a sabiendas, me volví loco (capaz de ignorar la verdad). O al no saber ya, para mí solo, representar la comedia de un delirio, me volví loco pero interiormente: viví la experiencia de la noche. La poesía dio simplemente un giro: escapé por ella del mundo del discurso, que para mí se había convertido en el mundo natural, entré con ella en una especie de tumba donde la infinitud de lo posible nacía de la muerte del mundo lógico. Al morir la lógica, daba a luz locas riquezas. Pero lo posible evocado no es sino irreal, la muerte del mundo lógico es irreal, todo es turbio y huidizo en esta oscuridad relativa. Puedo burlarme de mí mismo y de los demás: ¡todo lo real carece de valor, todo valor es irreal! De allí esa facilidad y esa fatalidad de deslizamientos en los que ignoro si miento o estoy loco. La necesidad de la noche procede de esa situación desafortunada. La noche no podía sino desviarse de todo ello. El cuestionarlo todo nacía de la exasperación de un deseo, ¡que no podía abocar al vacío! El objeto de mi deseo era, en primer lugar, la ilusión y no pudo ser más que en segundo lugar el vacío de la desilusión.”

“¿Cómo podía ser al mismo tiempo el Dios que todo lo sabía y el hombre que preguntaba a sus discípulos «¿Quién me ha tocado»? Yo sugiero que en realidad, y es una verdad intemporal acerca de Dios, la naturaleza humana, y la experiencia humana de la debilidad o el sueño o la ignorancia, quedó de algún modo incluida en la totalidad de Su vida divina. Esta vida humana de Dios es, desde nuestro punto de vista, un período particular en la historia de nuestro mundo (desde el año 1. DC hasta la Crucifixión) Por lo tanto, imaginamos que es también un período en la historia de la propia existencia de Dios. Pero Dios no tiene historia. Es demasiado definitivamente y totalmente real para tenerla. Puesto que, naturalmente, tener una historia significa perder parte de tu realidad (porque ésta ya se ha deslizado en el pasado) y no tener todavía otra parte (porque aún sigue en el futuro), de hecho, no tienes más que el mínimo presente, que ha desaparecido antes de que puedas hablar de él.”