Quotessence
Home / Quotes / Quote by Benedict XVI

Quote by Benedict XVI

“[San Pablo] experimenta la íntima relación entre cruz y resurrección: estamos expuestos a la muerte «para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo» (2 Co 4, 11). Cristo sigue sufriendo en sus enviados, su lugar sigue siendo la cruz. Sin embargo, Él es de manera definitiva el Resucitado. Y si el enviado de Jesús en este mundo está aún inmerso en la pasión de Jesús, ahí se puede percibir también la gloria de la resurrección, que da una alegría, una «beatitud» mayor que toda la dicha que se haya podido experimentar antes en el mundo.”

Quote by Benedict XVI

Work

Jesus of Nazareth: From the Baptism in the Jordan to the Transfiguration

This book delves into the religious and historical context of Jesus' life, examining his teachings, miracles, and interactions with followers and adversaries. It provides an in-depth analysis of the period from his baptism by John the Baptist to the moment of his transfiguration on a mountain. more

Author

Benedict XVI

Browse famous quotes and profile details for Benedict XVI. more

You May Also Like

“La unidad interna entre la kénosis vivida por Jesús (cf. Flp 2, 5-10) y su venida gloriosa es el motivo permanente de la actuación y la predicación de Jesús, es precisamente lo novedoso, lo «auténticamente jesuánico» que no ha sido inventado, sino que constituye más bien el aspecto esencial de su figura y de sus palabras.”

“En Jesús se aprecia la unión de sufrimiento y «exaltación», de abajamiento y elevación. El servir es la verdadera forma de reinar y nos deja presentir algo de cómo Dios es Señor, del «reinado de Dios». En la pasión y en la muerte, la vida del Hijo del hombre se convierte también en «pro-existencia» (existir para los demás); se convierte en liberador y salvador para «todos»: no sólo para los hijos de Israel dispersos, sino para todos los hijos de Dios dispersos (cf. Jn 11, 52), para la humanidad. En su muerte «por todos» traspasa los límites de tiempo y de lugar, se hace realidad la universalidad de su misión.”

“Es preciso acostumbrarse a invocar el nombre del Señor más que a respirar, en todo tiempo y lugar; y en todas las necesidades. El Apóstol dice: «Orad incesantemente», lo que significa tener el recuerdo de Dios en todo tiempo, lugar o cosa. Puesto que, en cualquier cosa que uno realice, debe operar el recuerdo de Aquél que ha hecho todo lo que podemos tener entre las manos. Que cada movimiento tuyo sea para ti ocasión de dar gloria a Dios y, de esa manera, verás que oras incesantemente. Por todo esto, el alma se alegrará.”

“Si alcanzáis demasiado rápido la gloria, la gente se volverá vuestro enemigo y no seréis de ninguna utilidad. Si os eleváis progresivamente en el mundo, las personas serán aliados vuestros y seréis felices. A la larga, que hayáis sido rápido o lento, en cuanto hayáis adquirido la comprensión de los otros, nada os amenaza. Se dice que la suerte que os es dada por otros es la más segura.”

“Baby Cooper and Aaron running around causing trouble,” Dad said, setting an album on Lark’s lap. “Aaron was a very good baby. Didn’t cry at all. Not once.” When I laughed, Dad gave me a wink. “Here was our boy at three months.” Lark looked at the picture and laughed. Knowing exactly what she thought was so funny, I explained, “They thought they were adopting a girl, so I wore pink those first few months.” “Babies grow so fast at that age,” Mom said. “No reason to waste money on new clothes when he wouldn’t know the difference.” Lark laughed at this comment and kept laughing until the pictures reached when I was three. Her eyes moistened and again I was the one to explain. “Lark’s little brother died around that age.” As Mom and Dad descended on her with hugs, I never saw my girl look so startled. Life was different for her now. No longer was she struggling to survive in a dysfunctional family of revolving fathers and a cold mother. Now, she was a Barnes and we were fully functional and only slightly on the weird side. “You have curls,” she cooed, running her finger over a picture of me at five. “I loved those curls,” Mom said. “She put barrettes in those curls,” I muttered, standing behind the three of them as they looked through the album. Ignoring my parents’ laughter, I continued, “I begged to have my hair shaved short. Once it was, I never looked back.”