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Quote by Elena Garro

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Los recuerdos del porvenir

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Author

Elena Garro

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“Las personas que me encontraba y las anécdotas que me ocurrían conduciendo por aquella carretera eran tan normales y corrientes como las que podía encontrar cualquier persona en cualquier calle. Ni tenían nada de especial ni tampoco vale la pena dejar constancia de ellas. Ahora bien, Buda dijo en una ocasión que «Dos personas tienen que vivir cien vidas para coincidir en un mismo barco; y tienen que vivir mil vidas para acabar convirtiéndose en marido y mujer». De manera que no podía olvidar así como así la mano que había dado, la sonrisa que había intercambiado, la conversación que había mantenido... No podía dejar marchar volando todo aquello, a merced del viento, como mi falda. Aprendí, incluso, a querer cada grano de arena del desierto. No puedo olvidar cada amanecer ni cada puesta de sol, y mucho menos puedo borrar los rostros de mis recuerdos.”

“La música se almacena principalmente en el lóbulo temporal, es la parte del cerebro que va desde la sien hasta la parte posterior del oído, y aunque esa zona es una de las primeras en verse afectadas por el alzhéimer, por algún motivo, ahí tenemos nuestra biblioteca musical. Nuestro propio iPod, para que tengas una idea. [...] Lo que ocurre es que los recuerdos más difíciles de borrar son los que están liados una vivencia emocional muy intensa; la música trae de la mano a las emociones y estos abren la puerta a algunos recuerdos.”

“Nosotros éramos venezolanos, ¿entiende? No sé si lo entiende, usted no es de aquí. Era como si todo volviese a empezar y nosotros fuésemos los niños de entonces, pero felices; o como si fuésemos nuestros propios padres, pero distintos. Nos infligíamos el sufrimiento de nuestra infancia y al mismo tiempo la mejorábamos. Recordábamos los momentos en que nos sentimos niños miserables, niños obligados a escuchar el sufrimiento milenario de nuestra herencia, eternamente agradecidos por el pan que nos comíamos, y luego nos imaginábamos otra infancia, como si hubiéramos sido inocentes. Sufríamos el dolor de muchos recuerdos, y luego tomábamos vino y escuchábamos música y nos reíamos.”