Quotessence
Home / Quotes / Quote by Roxana B. Rodriguez

Quote by Roxana B. Rodriguez

Work

Si tu canción me llama

Browse quotes and source details for this work. more

Author

Roxana B. Rodriguez

Browse famous quotes and profile details for Roxana B. Rodriguez. more

You May Also Like

“Não se move no silêncio, mas no canto. É quase como uma ópera: o canto se faz gesto, e destino, e argumentação (incoerente, louca), e as pessoas que o cercam também se fazem destino e fatalidade. Avança carregado de signos, levando a carroça no seu ritmo, que na realidade ele é o único a perceber. Abre caminho ao abrir sua vida com a insana falta de jeito de alguém furioso ao abrir o embrulho de um presente. Só que ele não encontra o presente e continua abrindo sempre, cantando sempre. É um melodrama perpétuo. Aí está o que seus achegados podem se perguntar: por que insiste? Na realidade, o que perguntam é o que vem antes: o movimento ou o canto? Canta para caminhar ou caminha para cantar? Pois bem, não existe resposta, como não existe resposta para o enigma da ópera. Porque não existe anterior ou posterior, não há uma sucessão, mas uma espécie de simultaneidade sucessiva.”

“(...) después el abuelo ponía el disco de uno que tocaba la trompeta y se entusiasmaba, se acariciaba sus bigotes blancos siguiendo el ritmo, escucha a este músico, decía, escucha cómo hace latir la vida en su trompeta, la vida es aliento, muchachito, en principio era el verbo, y los curas quién sabe lo que se han creído, pero el verbo es aliento, muchachito, nada más que aliento... en la vida hay que amar la vida, y a ti tiene que gustarte siempre la vida, recuérdalo, la muerte les gusta a los fascistas...”

“Toca el jazz; no hay melodía, sólo notas, una miríada de breves sacudidas. No conocen reposo; un orden inflexible las genera y destruye; sin dejarles nunca tiempo para recobrarse, para existir por sí. Corren, se apiñan, me dan al pasar un golpe seco y se aniquilan. Me gustaría retenerlas, pero sé que si llegara a detener una, sólo quedaría entre mis dedos un sonido canallesco y languideciente. Tengo que aceptar su muerte; hasta debo querer esta muerte; conozco pocas impresiones más ásperas o más fuertes.”

“Parece inevitable, tan fuerte es la necesidad de esta música; nada puede interrumpirla, nada que venga del tiempo donde está varado el mundo; cesará sola, por orden. Esta hermosa voz me gusta sobre todo, no por su amplitud ni su tristeza, sino porque es el acontecimiento que tantas notas han preparado desde lejos, muriendo para que ella nazca. Y sin embargo, estoy inquieto; bastaría tan poco para que el disco se detuviera.”