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Quote by Anna Sewell

Work

Black Beauty

This timeless story follows the journey of a horse named Black Beauty, exploring themes of friendship, loyalty, and the human-animal bond through various owners and experiences. more

Author

Anna Sewell
Anna Sewell

Anna Sewell, a British novelist, was born on March 30, 1820, and passed away on April 25, 1878. She is best known for her novel 'Black Beauty,' which tells the story from the perspective of a horse and has had a profound impact on the animal rights movement. more

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“Oh, a Dios le gusta que la gente goce. Es uno de sus mejores dones. Y cuando te das cuenta de que le agrada, tú gozas el doble. Te relajas, te sueltas y alabas a Dios porque le gusta lo mismo que a ti. ¿A Dios no le parece indecente? Nooo. Dios lo quiso así. Mira, Dios ama todo lo que amas tú, además de otras cosas. Pero lo que más le agrada es la admiración. ¿Quieres decir que Dios es vanidoso? Nooo; vanidoso, no. Pero le gusta compartir lo bueno. A mí me parece que Dios se mosquearía si al pasar por un campo no vieras el color púrpura. ¿Y qué hace Dios cuando se mosquea? Oh, seguramente busca otra forma de agradarte. Cree la gente que lo único que a Dios le interesa es que lo alaben Pero cualquier idiota que viva en este mundo puede darse cuenta de que Dios también quiere contentarnos. ¿Sí? Sí. Siempre está dándonos pequeñas sorpresas cuando menos lo esperamos.”

“Ahora estaba claro por qué Yahvé no había derribado la torre, no había castigado a los hombres por desear llegar más allá de los límites que tenían impuestos: pues el viaje más largo sólo les volvería a llevar al lugar del que habían partido. Siglos de su trabajo no les mostrarían más extensión de la Creación que la que ya conocían. Pero a través de su empresa, los hombres tendrían un atisbo de la inimaginable artesanía de la obra de Yahvé, verían cuán ingeniosamente había sido construido el mundo. Mediante esta construcción, la obra de Yahvé estaba firmada, y la obra de Yahvé quedaba oculta. De esta forma, los hombres sabrían cuál es su lugar.”

“Preguntaron al amigo qué cosa era el mundo. Respondió: «Es libro para los que saben leer, en el cual es conocido mi Amado». Le preguntaron si su Amado era el mundo. Respondió: «Sí, como el escritor en el libro». «¿ En quién está este libro?». Respondió: «En mi Amado, pues que todo lo contiene mi Amado, por cuya causa el mundo está en mi Amado y no mi Amado en el mundo»”

“Después de dos o tres estrofas compuestas con toda facilidad y de algunas comparaciones que lo sorprendieron, el don del trabajo se apoderó de él y advirtió la proximidad de lo que se llama inspiración. La correlación de las fuerzas que presiden la creación parecen tomar entonces la iniciativa. La prioridad ya no corresponde a su autor ni a su estado de ánimo, al que trata de dar expresión, sino al lenguaje con que quiere expresarlo. El lenguaje, del cual nace el significado y la belleza adquiere su ropaje, comienza de suyo a pensar y hablar y todo se hace música, no en el sentido de pura resonancia fonética, sino como la consecuencia y duración de su flujo interno. Entonces, lo mismo que la masa corriente de un río, que con su fluir limpia las piedras del fondo y hace girar las ruedas del molino, el lenguaje que fluye, va creando por sí, en su carrera, casi inadvertidamente con la fuerza de sus leyes, el metro y la rima y mil otras formas y relaciones más secretas, desconocidas hasta ese, momento, no singularizadas y sin nombre. En aquellos momentos Yuri Andréivich se daba cuenta de que no era él quien llevaba a cabo el trabajo esencial, sino algo más grande que él, que por encima de él lo guiaba: la situación del pensamiento y la poesía en el mundo, lo que a la poesía le estaba reservado en el porvenir, el camino que ella tenía que recorrer en su desarrollo histórico. Él era solamenta una ocasión y un punto de apoyo para que ella pudiera ponerse en movimiento.”