Quotessence
Home / Quotes / Quote by Jane Austen

Quote by Jane Austen

“— Pero detesto oírte hablar tan caballerosamente, y como si las mujeres fueran todas damas refinadas, en lugar de seres normales. Ninguna de nosotras espera siempre buen tiempo al viajar.”

Quote by Jane Austen

Work

Persuasion

In this classic work by Jane Austen, the protagonist, Anne Elliot, reflects on her past mistakes and the complexities of societal expectations. The narrative follows her journey from youthful folly to mature wisdom, as she navigates the challenges of love and the pursuit of happiness amidst the constraints of her time. more

Author

Jane Austen
Jane Austen

Jane Austen, born on December 16, 1775, and died on July 18, 1817, was a renowned English novelist of the 19th century. Known for her exquisite psychological portrayals and satirical humor, Austen's works mainly revolve around rural life in England, depicting the customs and interpersonal relationships of the time. Her representative works include 'Pride and Prejudice' and 'Sense and Sensibility'. more

You May Also Like

“El hecho de que la forma en la que viví la experiencia del aborto, la clandestinidad, forme parte del pasado no me parece un motivo válido para que se siga ocultando. La ley, que casi siempre se considera justa, cae en la paradoja de obligar a las antiguas víctimas a callarse porque "todo aquello se acabó", haciendo que lo que sucedió continúe oculto bajo el mismo silencio de entonces. Pero precisamente porque ya n pesa ninguna prohibición sobre el aborto puedo afrontar (dejando de lado el sentido colectivo y las fórmulas necesariamente simplificadas, impuestas por la lucha de los años setenta: violación de los derechos de las mujeres", etcétera) de forma real este acontecimiento inolvidable.”

“Millones de chicas han subido alguna vez una escalera parecida a aquella y han llamado a una puerta detrás de la cual había una mujer de la que no sabían nada y a quien iban a confirmar su sexo y su vientre. Y la mujer, la única persona capaz de ayudarles en su desgracia, ha abierto la puerta y ha aparecido ante ellas con un delantal, unas zapatillas de lunares y un trapo de cocina en la mano, y les ha preguntado: "`¿quería algo, señorita?´”

“Más tarde, al acordar el rápido parpadeo de sus ojos y su forma de mordisquearse el labio inferior, pensé que había en ella algo de animal acorralado, que ella también tenía miedo. Pero de la misma forma que yo estaba dispuesta a todo con tal de abortar, ella no se hubiera detenido ante nada a la hora de provocarme el aborto. Lo hacía por dinero, naturalmente, pero quizá también por un deseo de ser útil a las mujeres. O tal vez por la satisfacción secreta de detentar en su apartamento del pasaje Cardinet el mismo poder que los médicos que apenas la saludaban".”