Quotessence
Home / Quotes / Quote by Carmen Matute

Quote by Carmen Matute

“Casi podría decirte devorada por la angustia me asomo a la vieja cueva prohibida donde habitan -libres y crueles- mis monstruos, mis fantasmas, los antiguos dioses que me reservan un castigo inevitable. Apenas un momento los observo y sus voces dispersas se unen llamándome con su canto de sirenas. Entre lágrimas cumplo con el rito silencioso -madre- y vuelvo de nuevo a cerrar esa puerta.”

Quote by Carmen Matute

Work

Ecos de casa vacía

Browse quotes and source details for this work. more

Author

Carmen Matute

Browse famous quotes and profile details for Carmen Matute. more

You May Also Like

“Uno veía a Shiloh y demás, se ponía irritable, jugueteaba toda la noche. Los chicos fastidiaban por Texas. «Maldita sea, no hay nada. Maldita sea, En Texas», pero tomó los carros, se fue, y para demostrar que tenía razón, Se quedó un año y un día, «diablos, nada en Texas», lo había demostrado, volvió al vómito negro, Y murieron, y murieron, y están muertos, y ahora sus voces se van perdiendo como el último grillo en la oscuridad helada, en la hierba perdida, Sin nada que decirnos sobre nuestra complejidad de opciones, Pero para pedirnos una sola palabra con que justificar su propio costo de vida.”

“TRASCIENDE Escapa del sueño que has creado para soñar uno nuevo Los sueños y los deseos, se vuelven realidad Cuando no hay nada que hacer Sueña Abre tu corazón Y abre tus ojos Al nuevo modo de ser Sueña Aunque sea por un ratito Siente Todo lo que se supone que debes ser Ve El sueño soñado Oh, tal placer Oh, tal delicia Pues nada está fuera de la vista Sueña Abre tus ojos Pues ello aparecerá, No hay nada que temer Sueña No seas soñado. Sé el soñador. Despierta.”

“La feminidad se devalúa tres veces más rápido que la masculinidad. Dicho de otro modo, una mujer (bio- o tecno-) de cuarenta y cinco años está fuera del mercado heterosexual, mientras que un hombre debe esperar a los sesenta y cinco para quedar obsoleto. Podríamos calcular la edad real en la economía heterocapitalista de una mujer sumándole quince años para acercarle a su equivalente masculino, restándole dos por cada suplemento de belleza (talla de pecho, delgadez, largura y espesor del pelo, etc.) y sumándole dos años por cada detrimento político y social (divorcio, número de hijos —cada hijo suma dos años—, desempleo, etc.). Tomemos un ejemplo: Héléne tiene treinta y dos años, es una bio-mujer divorciada con un hijo, se conserva en buena forma, hace yoga, es guapa, aunque no tiene un cuerpo perfecto, está delgada y trabaja en una compañía de seguros: 32 + 15 + 2 + 2- 2- 2- 2= 45. Esta es la dura realidad.”

“los Estados capitalistas occidentales siguen un modelo político que consiste en el desplazamiento de todas las batallas por la igualdad de oportunidades al ámbito privado: las mujeres y los hombres jóvenes deben resolver juntos cómo conciliar la vida familiar y la profesional para ambos […] Los jóvenes licenciados tienen que tratar de aceptar que el mercado laboral no los está esperando con los brazos abiertos, precisamente. Los jóvenes de origen turco o árabe deben demostrar a la sociedad su voluntad de participación para que dejen de discriminarlos.”